La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha tomado la controversial decisión de implementar un Examen de Control presencial para verificar el ingreso a su licenciatura en el ciclo 2026. La doctora María Soledad Funes Argüello, miembro de la Comisión Técnica encargada de revisar este examen, defendió la medida asegurando que es una respuesta bien fundamentada a las frustraciones y críticas surgidas tras un examen completamente en línea.
Funes Argüello, académica en Ciencias Biomédicas, destacó que este examen busca garantizar la transparencia y equidad en el proceso de admisión, ya que se han detectado irregularidades en los resultados del examen anterior. Aunque no se ha probado la existencia de trampas, los resultados atípicos han llevado a la necesidad de un control adicional. La académica enfatizó que es imperativo que los aspirantes obtengan su lugar en la universidad sin depender de ayudas externas que puedan comprometer la integridad del proceso.
La UNAM ha fijado fechas específicas para este nuevo examen: se llevará a cabo entre el 12 y el 19 de agosto de 2026 en diferentes sedes: León, Guanajuato (12 y 13 de agosto), Oaxaca (13 de agosto), Tijuana, Baja California (15 y 16 de agosto) y la Ciudad de México (17, 18 y 19 de agosto). Esta decisión ha sido objeto de amplio debate en la Comisión, que comprendió lo difícil que puede ser para los aspirantes que ya se prepararon y presentaron el examen, enfrentando la necesidad de volver a presentarlo.
Sin embargo, esta medida se considera esencial no solo para asegurar que cada estudiante se haya ganado su lugar, sino también para restablecer la confianza de la sociedad y la comunidad universitaria en el proceso de selección. La doctora Funes Argüello subrayó la importancia de mantener un sistema que impida que el uso incorrecto de tecnologías afecte la igualdad de oportunidades entre los aspirantes.
A partir del 5 de agosto, los aspirantes podrán consultar los listados necesarios para determinar su elegibilidad para presentar el Examen de Control. Esta revisión permite a la universidad un análisis más claro y una organización que respete los principios de transparencia y equidad.
El camino por delante no es sencillo, pero esta decisión representa un paso hacia la revaluación de los mecanismos de selección y la discusión sobre el uso ético de la tecnología en la educación. La UNAM se encuentra en un proceso de autocrítica y redefinición que, aunque llena de interrogantes, puede abrir la puerta a un sistema más justo y transparente, reforzando su compromiso con la formación integral de sus estudiantes.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/08/Detienen-a-Ruco-en-Silla-con-Drogas-75x75.png)
