Hace un siglo, la galería F. Valentine Dudensing abrió sus puertas en Manhattan, marcando un hito en el mundo del arte con su primera exposición de obras del célebre artista Tsuguharu Foujita. Este artista de ascendencia japonesa y nacionalidad francesa había sido recientemente condecorado con el Chevalier de la Legión de Honor por el gobierno francés, lo que subrayaba la relevancia de esta inauguración en la historia del arte moderno en Estados Unidos.
Durante sus 21 años de actividad, la galería Dudensing se destacó al ofrecer las primeras exposiciones individuales en América de relevantes artistas, entre ellos Raoul Dufy y Joan Miró. En 1927, además, organizó la primera retrospectiva de Henri Matisse en el país. En mayo de 1939, la galería se convirtió en el primer lugar en exhibir el emblemático Guernica de Pablo Picasso, un lienzo que comenzó su recorrido en pro de recaudar fondos para las víctimas de la guerra. También fue la única que organizó una exposición individual a lo largo de la vida de Piet Mondrian en enero de 1942. En los años treinta, la galería realizó más exposiciones de Picasso que cualquier otra en América, consolidando su influencia en el gusto por el arte moderno en el país.
Sin embargo, el nombre de Valentine Dudensing ha sido poco recordado. La investigadora independiente Julia May Boddewyn redescubrió su importancia al investigar la primera exposición en Estados Unidos del artista Giorgio de Chirico, también organizada por la galería. Este esfuerzo la llevó a un camino de descubrimiento que se ha extendido más allá de la mera curiosidad académica.
Boddewyn comenzó su investigación en una era anterior a Internet, utilizando métodos tradicionales como cartas y faxes, y dedicándose a rastrear la vida de Dudensing. Encontrar que había fallecido en Francia en 1967 requirió siete meses de correspondencia, pero esa búsqueda despertó en ella una fascinación que la impulsó a seguir. Su trabajo culmina en el libro The Valentine Gallery: The Forgotten Story of Valentine Dudensing, Matisse, Picasso, and the US Market for Modern Art (1926-1947), donde incluye información recabada a partir de registros gubernamentales, críticas de arte y diarios, entre otros recursos.
Uno de los hallazgos más destacados provino de un castillo francés, donde una descendiente de Dudensing guardaba baúles con libros de cuentas que contenían información vital sobre transacciones de arte, ahora preservados en los archivos del Museo de Arte Moderno de Nueva York. Boddewyn también descubrió diarios de su esposa, Bibi Dudensing, que detallan los eventos y los visitantes de la galería en su última década de funcionamiento.
En su investigación, Boddewyn ha recorrido múltiples archivos, localizando cartas de Dudensing en colecciones de críticos como Henry McBride, lo que le ha permitido construir una narrativa coherente sobre su vida y contribución al arte en Estados Unidos. Con su libro, Boddewyn espera no solo preservar la historia de Dudensing, sino también enriquecer la comprensión del mercado del arte estadounidense entre las dos guerras mundiales, un campo de investigación que aún está en desarrollo.
Con un enfoque meticuloso en la precisión de los datos, su trabajo se presenta como un recurso invaluable tanto para académicos como para entusiastas del arte. Boddewyn anhela que su libro contribuya a respuestas sobre cómo algunos galeristas se vuelven inolvidables mientras que otros quedan en el olvido.
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