La presión sobre el régimen autoritario de Aleksandr Lukashenko en Bielorrusia se intensifica en el aniversario de las masivas manifestaciones contra el fraude electoral del verano pasado. Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá anunciaron este lunes nuevas sanciones contra Minsk. Washington aprobó castigar, entre otros, al comité olímpico bielorruso por su trato a la atleta Kristsina Tsimanuskaia, que huyó a Polonia para evitar una vuelta forzosa a Minsk, y a empresas clave de la economía bielorrusa.
Londres, por su parte, amplió sus sanciones a las aerolíneas bielorrusas, a ciertas transacciones financieras y a la adquisición de algunas de las principales exportaciones que controla el régimen, como son el petróleo, el potasio y los cigarrillos. El objetivo es “reducir la cifra de ingresos que fluyen al régimen de Lukashenko”. En un movimiento coordinado, Canadá también impuso nuevas trabas a la economía de Bielorrusia.
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También la Unión Europea amenaza con nuevas medidas contra Lukashenko por seguir “desafiando” las normas internacionales, ahora que se cumple un año de las “fraudulentas” elecciones con las que el líder autoritario se mantiene en el poder y ha desatado una ola de represión y persecución de la disidencia, según denunció en un comunicado el domingo el Alto Representante de la Política Exterior, Josep Borrell.
Varios socios de la UE denuncian que Minsk alienta la inmigración ilegal en sus territorios. Los Gobiernos de Polonia y Lituania pidieron ayuda a Bruselas la semana pasada para hacer frente a la avalancha de migrantes de Oriente Próximo que Bielorrusia ha permitido pasar a través de su frontera. Bruselas acusa a Minsk de instrumentalizar a personas originarias de Afganistán, Irak y Siria, entre otros países, con el fin de permitirles entrar sin control en la UE.
El ministro de Exteriores de Lituania, Gabrielius Landsbergis, habla de una guerra híbrida contra la UE impulsada por Bielorrusia con el envío de 10.000 migrantes este verano y la inacción ante el tráfico de material radiactivo.
Las autoridades fronterizas de Letonia se sumaron este lunes a estas denuncias y el Gobierno abordará incluso la posibilidad de declarar el estado de emergencia. Solo durante la jornada de ayer, fueron detenidas 140 personas que cruzaban a Letonia desde Bielorrusia, indicó a la agencia Efe la comandante Kristine Petersone, responsable de comunicación de la Guardia de Fronteras. En los últimos cuatro días se detectaron 218 entradas irregulares, frente a los 278 registrados en todo el año.


