Al menos 30 personas resultaron heridas, ocho de ellas en “condiciones inestables”, tras un rayo que cayó sobre un grupo de simpatizantes del expresidente Jair Bolsonaro durante una protesta en Brasilia. El incidente, ocurrido el 25 de enero de 2026, tuvo lugar cuando miles de manifestantes se reunieron en una plaza bajo una fuerte lluvia para demostrar su apoyo al exmandatario, quien actualmente cumple una condena de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.
Los bomberos informaron que brindaron atención médica a 72 personas en el lugar, y de ellas, 30 fueron trasladadas a hospitales cercanos. Entre los heridos, ocho se encontraban en un estado crítico, lo que generó gran preocupación entre los asistentes y las autoridades.
La concentración, que se desarrolló en la plaza de Cruzeiro, fue organizada por el influyente diputado bolsonarista Nikolas Ferreira. Con paraguas y camisetas de la selección brasileña, los seguidores de Bolsonaro desafiaron las inclemencias del tiempo al reunirse para manifestar su apoyo al exjefe de Estado, quien fue declarado culpable en septiembre del año anterior de conspiración para mantener el poder de manera “autoritaria” tras su derrota ante Lula da Silva en las elecciones de 2022.
Ferreira había comenzado una caminata desde Minas Gerais, y en su trayecto se unieron otros aliados del expresidente, incluido su hijo Carlos Bolsonaro. A pocos kilómetros de la protesta, se habían establecido vallas frente al palacio presidencial de Planalto, una medida de seguridad recordando los disturbios del 8 de enero de 2023, cuando simpatizantes de Bolsonaro invadieron y saquearon edificios gubernamentales.
Actualmente, Jair Bolsonaro, de 70 años y con problemas de salud, se encuentra recluido en el centro penitenciario Papuda, a las afueras de Brasilia. A pesar de contar con ciertas comodidades en su celda, sus abogados y familiares están presionando para que se le permita el arresto domiciliario por razones de salud.
El exlíder, quien sufrió las secuelas de un ataque con arma blanca en 2018, insiste en que no ha intentado un golpe de Estado y califica su situación como una “persecución política”. Aunque ha sido inhabilitado para postularse a cualquier cargo público antes de su juicio, ha designado a su hijo mayor, el senador Flavio Bolsonaro, como candidato presidencial para las elecciones de octubre, donde podría enfrentar nuevamente a Lula, quien no ha ocultado su intención de buscar un cuarto mandato.
Este trágico incidente resalta las tensiones políticas y la polarización en Brasil, un escenario que las autoridades monitorean de cerca mientras la situación se desarrolla.
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