En el corazón de Los Ángeles, una experiencia cautivadora aguarda en el Broad Museum: la exposición de Robert Therrien, un artista cuya obra más emblemática, “Under the Table” (1994), ha dejado una huella indeleble en la escena artística contemporánea. Este monumental diseño de un robusto mesa de 10 pies de altura, rodeado de seis sillas, ocupa un espacio que contrasta con su escala, creando un efecto deslumbrante para los visitantes que desean capturar la magia de su imponente sombra.
El curador del museo, Ed Schad, destaca que, si bien Therrien es muy conocido dentro del ámbito del arte contemporáneo de Los Ángeles, su reconocimiento global sigue siendo limitado. La exposición actual, titulada “Robert Therrien: This is a Story”, busca cambiar esta percepción. En ella, se reúnen más de 120 obras de un artista que ha dedicado su vida adulta a la creación en esta ciudad, desde sus inicios en la década de 1970 hasta su fallecimiento en 2019.
Therrien, nacido en Chicago en 1947, se mudó a Palo Alto a los nueve años. El ambiente más benévolo del estado dorado atenuó su asma infantil, permitiéndole explorar su fascinación por los dibujos animados y las historietas con un ímpetu renovado. Una formación artística sólida lo llevó a la Universidad del Sur de California, donde comenzó a gestar las obras que lo definirían.
Su arte revela recuerdos infantiles entrelazados con objetos familiares. Desde los ataúdes que evocaban la muerte de su padre, hasta los snowmen que transformó en nubes, cada pieza es una exploración podría parecer trivial, pero se adentra en una red más profunda de memoria y emoción. Schad, en su análisis de la exposición, señala que Therrien descompone estos elementos, modificándolos constantemente para que nunca sean simples repeticiones.
La interacción de Therrien con su entorno fue fundamental en su proceso creativo. Se aventuró en la creación de esculturas monumentales en la década de 1990, colaborando con fabricantes de arte para producir obras cuya escala y dirección fluyeron desde lo cómico hasta lo inquietante. En su estudio, un espacio diseñado para evocar la nostalgia y el asombro, Therrien cultivó un entorno donde tanto amigos como artistas podían ser parte de su proceso de creación.
Este viaje artístico no se limitó a la escultura. En “This is a Story”, también se exhiben obras en papel, aquarelas y dibujos que presentan un lado más íntimo de su creatividad. Memes visuales como un pequeño diablillo que saluda a los espectadores se combinan con el humor del slapstick que lo influenció desde su niñez.
Therrien fue conocido por su desdén hacia las explicaciones de su trabajo, prefiriendo que los espectadores aportaran su propia perspectiva. Tal filosofía se refleja en la titulación de sus piezas, muchas de las cuales llevan la simple denominación de “Sin título”. A pesar de su elusividad, la exposición busca capturar el espíritu de su trabajo, ofreciendo una ventana a un universo donde la nostalgia y la ironía se entrelazan.
La exposición “This is a Story” invita a los visitantes a sumergirse en la historia de Therrien y a experimentar la totalidad de su carrera a través de la fascinación y el asombro. Con su visión única y su intricada relación con los recuerdos, el artista sigue viviendo en sus obras, que ofrecen tanto diversión como reflexión. La muestra se encuentra disponible hasta el 5 de abril de 2026, brindando la oportunidad perfecta para explorar la amplia gama de emociones que sus esculturas evocan.
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