Un viaje en tren por la Unión Soviética es la odisea desesperada que vive Galia, la protagonista de “Tren a Samarcanda” de Guzel Yájina, un libro que retrata la vida de la gente común bajo la dictadura comunista soviética. La novela, aunque ficticia, está basada en la experiencia real de la propia autora y se publicó en 2013.
El relato se desarrolla en la década de los 70, en pleno apogeo del régimen comunista y siguiendo las directrices del Partido Comunista, las ciudades soviéticas intentaban mantenerse en una línea homogénea y sin fisuras, lo que se plasmaba en la arquitectura, la vestimenta y el comportamiento social.
Galia, una joven y bella rusa de origen tártaro, tiene la esperanza de reencontrarse con su esposo, que se quedó en Moscú mientras ella, por cuestiones laborales, se traslada a Uzbekistán para trabajar en el ferrocarril. A lo largo del viaje en tren, se hace acompañar de diferentes personajes que representan la diversidad y complejidad de la sociedad soviética. La autora hace un retrato muy esclarecedor de la vida cotidiana en un régimen totalitario.
Uno de los aspectos más llamativos de la obra es la opresión que sufrían las mujeres, quienes debían llevar una vida muy sacrificada, trabajando muchas horas en empleos mal remunerados y, además, hacerse cargo de las labores domésticas. Se subraya que tenían pocas opciones de ascenso laboral y eran victimas frecuentes de discriminación.
Otros temas que aborda la novela son la corrupción, la censura y el control social. La autora describe cómo el régimen permitía corrupción en la vida diaria de los ciudadanos y cómo la censura se hacía patente en la cultura y en la literatura. Los personajes son muy conscientes de estos problemas, pero no pueden hacer nada para cambiar esta situación.
En definitiva, “Tren a Samarcanda” de Guzel Yájina es un libro muy recomendable para aquellos lectores que quieran conocer cómo era la vida en la Unión Soviética. La novela, con su prosa ágil e ingeniosa, logra captar la atención del lector, manteniéndolo en vilo hasta el desenlace final. Madrid, España.
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