la ONU externa su preocupación por el aumento del lenguaje racista y el discurso de odio en Twitter tras su adquisición por parte de Elon Musk, y pidieron a este y otros magnates tecnológicos que los derechos humanos “estén en el centro de su modelo de negocio”.
En un comunicado firmado por más de una veintena de relatores y otros expertos de la ONU, se hicieron eco de un reciente estudio de la Universidad Rutgers (EE.UU.) según el cual el uso de palabras racistas como “negro” (considerada muy peyorativa en inglés) se había multiplicado por seis tras el cambio de directiva en Twitter.
“Esto muestra la urgente necesidad de que las corporaciones que gestionan las redes sociales tengan mayor responsabilidad cuando en ellas se expresa odio contra afrodescendientes”, señalaron los expertos al subrayar que la libertad de expresión no puede significar libertad para el discurso racista.


