El oro alcanzó su nivel más alto en siete semanas el pasado viernes, impulsado por la sorprendente caída de las nóminas no agrícolas en Estados Unidos durante julio. Este descenso inesperado, que reportó una pérdida de 23,000 empleos después de una corrección a la baja en junio, ha frustrado las expectativas de un incremento en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed). Como resultado, el metal precioso registró su mejor semana en siete meses, con un notable aumento del 7% en su precio semanal.
El oro al contado se cotizó en 4,336.02 dólares por onza, mientras que los futuros en Estados Unidos avanzaron a 4,399.70 dólares por onza. La disminución en los niveles de empleo, contrastada con las previsiones que anticipaban un incremento de 80,000 puestos, ha creado un entorno donde es menos probable que la Fed implemente políticas monetarias más restrictivas en su reunión de septiembre.
David Meger, director de Operaciones con Metales de High Ridge Futures, destacó que estos datos laborales, más débiles de lo esperado, significan que una alza en las tasas de interés es menos factible. La caída en los precios de la energía y la reducción de la probabilidad en el aumento de tasas sugieren un dólar más débil y, por ende, un incremento en los precios del oro. Este metal, que ya había experimentado un ascenso de más del 45% el año anterior debido a un aumento en las reservas de oro de los bancos centrales, ahora se presenta como una alternativa atractiva ante un entorno de tasas de interés más bajas.
Adicionalmente, el banco de inversión UBS vaticina que los precios del oro podrían llegar a los 5,000 dólares por onza en el primer semestre de 2027, a pesar de la reciente corrección del metal. En el mismo contexto, la plata al contado subió un 3% a 63.29 dólares por onza, el platino un 1.1% a 1,747.60 dólares y el paladio un 0.8% a 1,381.61 dólares, reflejando también ganancias semanales para estos metales.
En cuanto al cobre, se mantuvo firme por encima de los 14,000 dólares, impulsado por preocupaciones sobre el suministro y la escasez de existencias. Aunque el contrato de referencia a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) cedió un 0.1%, cerró la semana con un incremento del 2%, marcando su sexto avance semanal consecutivo y el más significativo desde mayo.
Cabe destacar que el precio del cobre alcanzó un máximo de seis meses a 14,369.5 dólares, tras el anuncio de la República Democrática del Congo sobre la prohibición inmediata de exportaciones de concentrado de cobre. En términos de otros metales básicos, el aluminio tuvo un incremento del 0.6% a 3,279 dólares por tonelada, mientras que el zinc disminuyó un 0.9% a 3,730 dólares. El plomo y el níquel también vieron ligeros aumentos de 0.3% y 1%, respectivamente.
Este panorama del mercado de metales preciosos y básicos refleja un escenario dinámico, donde la reacción de los inversores a la fluctuación de las tasas de interés y a los cambios económicos se hace evidente.
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