Los precios del oro han alcanzado niveles históricos, superando por primera vez la barrera de los 5,100 dólares por onza. Este ascenso se produce en un contexto donde tanto bancos centrales como inversores buscan un refugio seguro ante los crecientes riesgos geopolíticos y la volatilidad del mercado, provocada por las decisiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En datos recientes, el oro al contado experimentó un aumento del 2.2%, alcanzando los 5,093.96 dólares por onza, después de haber marcado un pico de 5,110.5 dólares. Por su parte, los futuros del oro en Estados Unidos, con entrega programada para febrero, también reflejaron un incremento similar, situándose en 5,090.4 dollars.
Durante el año 2025, el oro tuvo un rendimiento excepcional, con una subida del 64%, la mayor desde 1979. Este crecimiento fue impulsado por la búsqueda de refugios en un entorno económico incierto, la relajación de la política monetaria de la Reserva Federal, así como las compras significativas realizadas por los bancos centrales y los flujos récord en fondos cotizados en bolsa. Desde inicios de 2026, el precio del oro había subido un 18%, lo que resalta su atractivo en el escenario actual.
Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank, subraya que la incertidumbre provocada por Trump sigue siendo un factor clave que alimenta este repunte, generando un impulso inversor basado en el miedo a perder oportunidades. A esto se suma la debilidad del índice dólar, que ha caído a mínimos de cuatro meses, lo que hace que los metales preciosos sean más atractivos para los compradores internacionales.
Analistas del sector especulan que el oro aún tiene avance por delante, con proyecciones que sugieren un potencial crecimiento hacia los 6,000 dólares debido a las tensiones globales en aumento y a la robusta demanda tanto de bancos centrales como de consumidores.
Por otro lado, la plata también ha registrado nuevos picos, alcanzando los 110.06 dólares la onza, reflejando un incremento del 6.2% después de superar la emblemática cifra de 100 dólares. Este reciente avance, un 147% durante el año anterior, ha sido impulsado por flujos minoristas y un prolongado periodo de escasez en los mercados físicos.
Mientras tanto, el platino y el paladio también han visto incrementos significativos, con el platino alcanzando los 2,887.76 dólares tras llegar a un récord de 2,897.35 dólares y el paladio avanzando un 3.9% hasta 2,089.11 dólares.
Así, el mercado de metales preciosos continúa mostrando señales de fortaleza, a medida que los inversionistas buscan alternativas a la inestabilidad y la incertidumbre en la economía global.
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