El miércoles, los precios del oro mostraron un leve ascenso mientras los inversionistas ajustaban sus posiciones en la espera del reporte sobre las nóminas no agrícolas de Estados Unidos. Este dato es crucial, ya que proporciona pistas sobre el futuro de las tasas de interés de la Reserva Federal. En este contexto, el oro al contado registró una subida del 0.1%, alcanzando los 3,341.92 dólares la onza, y los futuros del oro en Estados Unidos también aumentaron un 0.1%, cotizando a 3,352.5 dólares.
Un informe reciente indicó que las nóminas privadas en Estados Unidos experimentaron una caída inesperada en junio. Además, se revisó a la baja el aumento del empleo del mes anterior, según el Informe Nacional de Empleo ADP. Tras la publicación de estos resultados, los operadores ajustaron sus expectativas sobre los recortes de tasas de interés de la Fed, elevándolas a 67 puntos básicos, un deslizamiento respecto a la anterior previsión de 64 puntos básicos.
Aunque el informe anterior había mostrado un aumento inesperado en las ofertas de empleo durante mayo, también indicó una caída en la contratación, lo que sugiere señales de un enfriamiento en el mercado laboral. Jerome Powell, presidente de la Fed, recordó el martes sobre la importancia de un enfoque paciente hacia los recortes de tasas, aunque no descartó un posible recorte en la reunión programada para este mes. En este entorno de incertidumbre, el oro, tradicionalmente visto como una cobertura, tiende a prosperar, especialmente cuando las tasas son bajas.
Por otro lado, los precios de otros metales preciosos también han tenido un desempeño positivo, como la plata, que aumentó un 1.1%, alcanzando los 36.46 dólares la onza; el platino, que subió un 4.3%, a 1,408.33 dólares; y el paladio, que ganó un 5%, cotizando a 1,153.85 dólares.
En cuanto al cobre, su precio también experimentó un leve repunte el miércoles, respaldado por una fuerte demanda en China, el mayor consumidor mundial de metales, y la debilidad del dólar. El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) ganó un 0.2%, alcanzando los 9,951 dólares por tonelada. Esto se produce en un contexto donde el metal ha estado poniendo a prueba la marca psicológica de los 10,000 dólares, impulsado por datos manufactureros optimistas en China.
El aumento en los precios del cobre también se debe a una prima persistente en los futuros estadounidenses, en medio de expectativas de que estos puedan ser finalmente afectados por aranceles en Washington, si se confirma que las importaciones amenazan la seguridad nacional. Goldman Sachs ha mencionado un aumento proyectado del 6% en la demanda china de cobre refinado para 2025, así como que hay riesgo al alza sobre su previsión de que el precio llegue a 10,050 dólares en la LME para agosto, en un marco competitivo entre Pekín y Washington.
Por el contrario, otros metales básicos como el aluminio en la LME disminuyeron un 0.2%, cotizando a 2,593.5 dólares la tonelada. Estos movimientos en el mercado reflejan un panorama dinámico y lleno de cambios que continuará evolucionando con las próximas decisiones de las principales economías.
Nota: La información contenida en este artículo se basa en datos disponibles hasta la fecha de publicación original, el 2 de julio de 2025.
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