El 22 de noviembre de 2022, Paco Bezerra, reconocido dramaturgo español, irrumpe en la Asamblea de Madrid. Su objetivo: defender la integridad artística de su obra Muero porque no muero. La vida doble de Teresa, que había sido censurada y retirada de los Teatros del Canal bajo la dirección de Blanca Li, tras presiones del Gobierno del PP. Movido por la indignación y la solidaridad de amigos del teatro, Bezerra se alza en el estrado y lanza una contundente crítica a los diputados de Vox, afirmando que “Santa Teresa les escupiría en la cara a todos y cada uno de ustedes”.
El mismo día, con motivo del cumpleaños de un amigo cercano, que esperaba una posición en un gran teatro madrileño, Bezerra refleja su decepción por el miedo que el miedo tiene a generar entre sus colegas. “He dejado de estrenar, pero ellos siguen ahí”, lamenta, añadiendo que los directores artísticos están a merced de decisiones políticas arbitrarias. Este descontento lo acompaña mientras pasa momentos en la cafetería del Teatro de la Bastilla, donde, cuatro años más tarde, se estrena finalmente su obra.
A las 20:00 horas, en la mítica sala parisina, Bezerra se encuentra con emociones encontradas al ver la esperanza de su trabajo finalmente exaltada. En medio del público y acompañado por la traductora de su pieza, se toma un instante de reflexión. La censura había cortado su trayectoria como dramaturgo; había renunciado a seguir creando en un entorno que considera repleto de hipocresía. “Escribir en España no es llorar, escribir en España es morir”, expresa uno de los personajes en su obra, significativa metáfora de su realidad.
Muero porque no muero se caracteriza por su aguda inteligencia y su ironía, exponiendo temas de libertad y la lucha contra la censura que, a su vez, resuena en la narrativa de la obra. Las críticas al mundo actual y la intersección de lo cotidiano con lo espiritual a través de la figura de Santa Teresa, quien se transforma en un símbolo contemporáneo, aportan una profundidad que ha conmovido al público.
La pieza ha sido dirigida por Aurélia Lüscher y protagonizada por la versátil artista Estelle Meyer. Durante el estreno, el público se cuestionó la censura previa a su presentación en Madrid. “¿Por qué esta obra no se estrenó en España?”, preguntó una periodista, evidenciando la sorpresa que generó la decisión de los responsables culturales en su país natal.
La obra resuena en un contexto donde los desafíos culturales y sociales persisten. Bezerra ha utilizado la figura de Santa Teresa para abordar problemáticas actuales como las adicciones, la violencia de género y el machismo. “Una obra que ni siquiera se había estrenado trascendió de tal forma que llegó a debatirse en la asamblea”, señala Bezerra, recordando la ironía de un debate sobre un texto que se consideró escandaloso sin ser leído en profundidad.
Con entradas agotadas, el estreno se convierte en un éxito mediático y cultural. “Hay una parte increíble de emoción cuando se apagan las luces, pero también una sensación amarga por tener que hacer esto lejos de mi país”, admite Bezerra, evidenciando el dolor de la distancia de su entorno familiar y profesional.
Muero porque no muero ha conseguido captar la atención del público parisino y, desde el 30 de septiembre de 2026, se prevé que inicie una gira por Francia. Mientras se apagan las luces en la sala parisina, queda en el aire una reflexión sobre el valor de la libertad de expresión en las artes, un recordatorio de que las voces creativas deben ser escuchadas y valoradas, no censuradas.
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