Diez años después de un trágico feminicidio, los padres de Fátima, una niña de 12 años que perdió la vida en un lamentable hecho en el Estado de México, han conseguido un importante reconocimiento legal: se les ha declarado como víctimas indirectas, lo que les otorga derechos a recibir una reparación integral del daño con un enfoque de género y considerando el interés superior de la niñez.
Este avance legal se logró tras la resolución del amparo directo en revisión 5363/2023, presentado por los padres de Fátima, quien fue violada y asesinada en febrero de 2015 al regresar a su hogar tras salir de la escuela secundaria en Lerma, Estado de México. Su cuerpo fue encontrado horas después por pobladores que habían comenzado la búsqueda, oculto en un canal de agua seco.
Bajo la ponencia de la ministra Margarita Ríos Farjat, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidió revocar la sentencia previa, proporcionando la definición jurídica que desplaza la carga de la prueba al Estado, en lugar de dejarla a las víctimas. Según el artículo 4 de la Ley General de Víctimas, los familiares directos que dependían de la víctima tienen asegurada su consideración como víctimas indirectas, una protección crucial en el contexto de la violencia de género.
El fallo no solo confirma su estatus como víctimas indirectas, sino que también recalca la obligación de la justicia de cuantificar una reparación integral, la cual debe tener en cuenta tanto las consecuencias materiales como inmateriales de este horrendo delito. Además, se establece que el tribunal correspondiente debe ignorar cualquier límite impuesto por el artículo 30 del Código Penal del Estado de México que pudiese restringir la reparación del daño a estos familiares, contraviniendo así su derecho a recibir una compensación justa.
El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio celebró este avance legal, aunque también subrayó la existencia de múltiples desafíos que aún quedan por resolver en la búsqueda de justicia para las víctimas de feminicidio en el país.
Este caso subraya la importancia de la protección legal para los familiares de las víctimas de feminicidio, resaltando cómo las decisiones de las cortes pueden ayudar a avanzar hacia una justicia más integral y sensible a las necesidades de quienes sufren las consecuencias del asesinato de sus seres queridos. La lucha de los padres de Fátima no solo representa un respiro en su dolor, sino que también se convierte en un símbolo de esperanza y perseverancia en la búsqueda de justicia.
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