En 2026, la situación del pago de reparto de utilidades (PTU) ha generado preocupación en el ámbito laboral. Este año, los datos internos de Worky revelan un descenso alarmante: el monto promedio de la PTU se ha reducido en un 64% en comparación con 2025, pasando de 12,042 a apenas 4,261 pesos. Esta drástica caída en las compensaciones representa un desafío significativo para los trabajadores, quienes tradicionalmente esperan una recompensa por su esfuerzo y dedicación.
Maya Dadoo, CEO de Worky, subraya que este descenso en la PTU no tiene antecedentes recientes en la historia operativa del país. A pesar de que algunos pueden atribuir esta reducción a pérdidas, Dadoo sugiere que podría estar relacionada con una creciente inversión de las empresas en inteligencia artificial, orientada a mejorar la competitividad, lo que podría estar afectando los márgenes de ganancia y, por ende, la distribución de utilidades.
Sin embargo, dentro de este panorama desolador, han surgido sectores que han destacado positivamente en el reparto de utilidades. Tres industrias en particular han logrado otorgar compensaciones significativamente superiores al promedio, con montos que oscilan entre seis y catorce veces más altos. Las cifras son reveladoras: el sector de marketing lidera con un PTU de 59,784 pesos, seguido por bienes raíces con 27,227 pesos y logística y transporte con 24,445 pesos.
Un dato relevante es que casi seis de cada diez pagos de PTU se llevaron a cabo en mayo, que es el mes límite para que las empresas cumplan con esta obligación. Solo un 8% optó por realizar el pago en abril, mientras que el resto postergó las compensaciones hasta junio, el plazo establecido para personas físicas.
La estacionalidad del pago del PTU presenta un reto considerable para las finanzas de las pequeñas y medianas empresas, las cuales luchan por mantener su liquidez. De acuerdo con Worky, el estrés en el flujo de caja durante este periodo exige que las organizaciones efectúen una exhaustiva planificación financiera desde meses previos. Esto se vuelve crucial para cumplir con las normativas y para garantizar la satisfacción de los empleados, evitando afectar la operatividad del negocio.
El contexto económico actual, permeado por la inflación, ha hecho que los márgenes de ganancia de las empresas se vean dañados, lo que repercute directa e negativamente en el reparto de utilidades. Es importante señalar que, en 2025, los montos de PTU ya habían comenzado a mostrar signos de disminución. Datos de AON indicaron que el reparto de utilidades para trabajadores sindicados cayó 7.2%, mientras que aquellos sin representación sindical experimentaron una baja del 10.6%. Esta tendencia se presenta como un indicativo de la vulnerabilidad que enfrentan los empleados ante un entorno económico adverso.
A medida que se avanza hacia el futuro, resulta imperativo que tanto empresas como trabajadores encuentren oportunidades de diálogo que permitan abordar esta problemática de manera efectiva. La adaptabilidad y la innovación serán claves para superar los desafíos que se avecinan en el panorama laboral.
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