El segundo día de pruebas en la legendaria pista de Indianápolis ha traído consigo un incremento notable en la intensidad y velocidad, reflejando la competitividad que caracteriza a las 500 Millas de Indianápolis. Álex Palou, piloto español de Ganassi, destacó en esta sesión, recuperando el tiempo perdido del día anterior al completar 118 vueltas, más que cualquier otro de los 33 participantes.
Durante las primeras horas de la práctica, Palou optó por tandas cortas en solitario, mientras que al final se unió a un grupo para realizar pruebas en tráfico, anticipando trabajar en las simulaciones de clasificación en la siguiente sesión. A pesar de que su mejor vuelta sin rebufo se posicionó como la 19ª mejor, el piloto se fue a descansar con una gran satisfacción: logró el segundo mejor promedio del día, 228.026 millas por hora (366.9 km/h), marcado durante la “happy hour”.
El panorama ha sido alentador para Palou, quien a solo 0.009 segundos de distancia de Conor Daly, el actual líder, se estableció como el mejor piloto de su equipo. Los demás pilotos de Ganassi, incluidos Scott Dixon y los de Meyer Shank Racing, también lograron situarse entre los mejores, confirmando el buen estado de los autos del equipo.
Daly sorprendió al lograr un promedio de 228.080 millas por hora (367 km/h), un registro impresionante que lo coloca en la cima del marcador en el Indianápolis Motor Speedway. La sesión también ha visto a los pilotos acercarse a la barrera de las 240 millas por hora (386.2 km/h) en las trampas de velocidad, una cifra que tradicionalmente está reservada para las clasificaciones.
Sin embargo, no todo ha sido perfecto en el campamento de Chevrolet. Algunos pilotos, como Ed Carpenter y Scott McLaughlin, han enfrentado problemas mecánicos con sus motores, lo que les obligó a realizar cambios en la noche previa a estas pruebas. Estas preocupaciones, aunque tempranas en la temporada, son una señal de alerta para el equipo.
La tercera sesión de pruebas se llevará a cabo el jueves, marcando la última oportunidad para afinar los ajustes de carrera antes de que llegue el famoso “Fast Friday”. En esta jornada se espera una mayor presión de turbo, lo que significará más potencia y un enfoque directo en la clasificación del fin de semana.
Con los motores rugiendo y la adrenalina al máximo, la competencia por las 500 Millas de Indianápolis promete ser reñida y emocionante.
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