Las alarmas se encendieron durante la primera sesión de práctica de la Indy 500 2026 cuando el vigente campeón, Álex Palou, tuvo que ingresar rápidamente a boxes con un inquietante mensaje: “Creo que hay algo roto en la parte trasera derecha”. Este inesperado incidente ocurrió a menos de dos horas del cierre de la jornada, lo que generó preocupación en su equipo, Ganassi.
El primer día de prácticas suele ser una oportunidad para ajustar los coches y aumentar la confianza del piloto. Para Palou, quien cuenta con un vehículo campeón y un set-up de alta calidad, la situación se tornó crítica inesperadamente. El equipo se apresuró a revisar el coche durante más de una hora, buscando cualquier indicio de avería, pero al final, no encontraron problemas mecánicos.
Afortunadamente, el piloto español regresó a la pista con 12 minutos restantes, y aunque ocupaba la penúltima posición, sus sensaciones habían mejorado notablemente. Se unió a un grupo de competidores y comenzó a realizar adelantamientos, demostrando una confianza renovada en que el equipo había resuelto lo que inicialmente percibió como un problema. En pocos minutos, sorprendió a todos al marcar la vuelta más rápida de la jornada, con un promedio de 225.937 millas por hora, evidenciando su destreza.
“El coche ahora está bien. Tuvimos un par de problemas, pero lo hemos solucionado. Era más de equilibrio; no estaba contento con cómo lo sentía”, comentó Palou, quien se sentía optimista después de su desempeño. Este chasis, que había sido su compañero en la victoria de 2025, le permitió recuperar la confianza que había perdido durante la sesión de práctica.
Los resultados de dicha jornada son reveladores. Palou lideró la tabla con 225.937 mph, seguido por Marcus Armstrong (225.895 mph), Conor Daly (225.838 mph) y otros competidores destacados como Josef Newgarden y Scott Dixon. Este desempeño reafirma la competitividad que siempre ha caracterizado a la Indy 500, donde cada milésima cuenta.
El panorama se torna aún más intrigante con otros nombres en la contienda, como Newgarden, ganador en los últimos dos años, y Daly, un local siempre en la pelea. Además, el equipo Andretti, con Kyle Kirkwood al frente, ha destacado en los tiempos sin rebufo, un indicador clave para la clasificación.
Por lo tanto, a pesar de un primer susto que puso a prueba los nervios de Palou y su equipo, el día concluyó con buenas sensaciones y un récord que mantiene vivas las esperanzas para enfrentar lo que queda de la competencia. La principal conclusión: el campeón sigue siendo un fuerte contendiente en el camino hacia la próxima Indy 500.
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