China ha sido invitada a participar en la licitación para la construcción de dos nuevos puertos en el Canal de Panamá, según declaraciones realizadas el martes por el administrador de esta vital vía interoceánica, Ricaurte Vásquez. Este anuncio se produce a pesar de las presiones ejercidas por Estados Unidos, que ha manifestado su intención de retomar el control sobre esta estratégica ruta marítima.
El expresidente Donald Trump había puesto en tela de juicio el manejo del canal, argumentando que este se encuentra bajo influjo de Pekín debido a que la compañía hongkonesa Hutchison Holdings opera los puertos de Balboa, en el Pacífico, y Cristóbal, en el Atlántico. Ante esta situación, Hutchison acordó vender las terminales a un grupo liderado por BlackRock, una firma estadounidense. Sin embargo, la reacción en Pekín ha sido de desconfianza, lo que ha llevado a diversas empresas chinas a manifestar interés en los nuevos proyectos portuarios.
El administrador del Canal destacó la importancia de mantener la apertura hacia todas las partes interesadas en esta licitación. “Uno cruza el puente cuando llega al río”, afirmó Vásquez, indicando que primero analizarán cómo avanzar en el proceso antes de abordar la posible escalada de tensiones que podría acompañar la adjudicación a empresas chinas.
A partir del próximo lunes, se llevarán a cabo reuniones con diversos consorcios con miras a adjudicar la construcción de los puertos de Corozal y Telfers, que se ubicarán en el Pacífico y el Atlántico, respectivamente. Entre las firmas interesadas figuran los gigantes hongkoneses Cosco Shipping Ports y Orient Overseas Container Line (OOCL), así como otras posibilidades de compañías de Singapur, Taiwán, Alemania, Dinamarca y Francia.
El Canal de Panamá, que se extiende a lo largo de 80 kilómetros y gestiona cerca del 5% del comercio marítimo mundial, prevé invertir aproximadamente 8,500 millones de dólares en los próximos diez años para expandir su infraestructura. Esta expansión no solo incluirá la construcción de los nuevos puertos, sino también de un gasoducto y un nuevo embalse.
Se espera que las obras de las terminales se adjudican en 2026 y que inicien operaciones en 2029. Los cinco principales puertos de Panamá, que están ubicados cerca del canal, son actualmente operados por concesionarias de Estados Unidos, Taiwán, Hong Kong y Singapur.
Desde que Washington cedió el control de la ruta a Panamá en 1977 y culminó la transferencia total en 1999, el canal ha pasado a ser un símbolo de la soberanía panameña, aunque las tensiones sobre su control y operación continúan marcando la agenda política y económica del país.
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