El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ha tomado un frente proactivo en la defensa de la neutralidad del Canal de Panamá, durante su reciente intervención en la ONU. Este mensaje, que se entiende como una advertencia velada al presidente estadounidense Donald Trump, surge en un contexto donde este último ha expresado su preocupación por la supuesta influencia de China en la zona del canal.
El Canal de Panamá, que es una de las arterias más vitales del comercio marítimo mundial, maneja cerca del 5% del tráfico global, atrayendo a potencias como Estados Unidos y China como sus principales usuarios. En este escenario, Mulino enfatizó ante el Consejo de Seguridad de la ONU la necesidad de preservar la neutralidad del canal como un elemento crucial para garantizar el comercio internacional y la estabilidad global. “El derecho internacional público es la salvaguarda ante cualquier asimetría de poder o económica”, subrayó.
El mandatario panameño planteó además que la paz y la verdadera seguridad internacional dependen de la conservación de estas rutas comerciales. A su vez, destacó los serios desafíos que enfrenta la seguridad marítima en la actualidad, como el crimen organizado transnacional y el tráfico de drogas y armas, fenómenos que proliferan debido a la falta de cooperación efectiva entre los países.
En un contexto donde la influencia de empresas chinas en puertos panameños ha generado inquietudes en la administración Trump, Mulino reafirmó que el canal representa el pilar central de la infraestructura marítima panameña y ha sido administrado de manera eficiente durante los 25 años desde su traspaso a Panamá en 1999.
Desde su inauguración en 1914 y su retorno a control panameño, el canal ha experimentado avances significativos. Ricaurte Vásquez Morales, administrador de la Autoridad del Canal, señaló que, gracias a su ampliación concluida en 2016, la capacidad del canal se ha duplicado, lo que ha superado el 50% de incremento en el tráfico marítimo y se prevé que esta nueva esclusa genere el 53% de los ingresos del canal este año.
La posición de Mulino es clara: la neutralidad del canal no solo beneficia a Panamá y Estados Unidos, sino que también se convierte en un bastión esencial para la paz y el comercio internacional. Con el tránsito seguro de buques garantizado tanto en tiempos de paz como de guerra, el futuro del canal se proyecta como una garantía de seguridad para la navegación global. Esta defensa integral del canal pone de manifiesto su importancia geoestratégica en un mundo donde las dinámicas de poder continúan evolucionando.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


