El Contralor General de Panamá, Anel Flores, ha acusado al operador portuario CK Hutchison Holdings de irregularidades financieras, lo que abre una posible vía para que el país centroamericano recupere el control de las instalaciones portuarias del Canal de Panamá, un punto clave en el tira y afloja diplomático entre Estados Unidos y China. La denuncia surge tras una auditoría que reveló que Panama Ports, una subsidiaria de Hutchison con sede en Hong Kong, no obtuvo las aprobaciones necesarias para una extensión de contrato en 2021 y aún debe millones en cuotas al gobierno panameño.
Flores anunció que presentará una denuncia penal ante la Procuraduría General de Panamá, dirigida tanto a las autoridades marítimas que renovaron el contrato de 2021 como a los ejecutivos de Panama Ports. En este contexto, la Autoridad Marítima de Panamá deberá decidir si rescinde el acuerdo, lo que pondría una presión considerable sobre la empresa. Esta acción se produce en medio de la creciente tensión política internacional, especialmente luego de que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzara a presionar para reducir la influencia china en la región, particularmente en las áreas estratégicas relacionadas con el Canal de Panamá.
La auditoría que desató la controversia se realizó poco después de que Trump regresara a la Casa Blanca en enero. En ese momento, Hutchison había acordado vender sus operaciones en Panamá, incluidas las dos principales instalaciones portuarias, a un consorcio liderado por BlackRock, lo que podría representar un negocio millonario de más de 19 mil millones de dólares. No obstante, las autoridades chinas han intervenido, instando a Hutchison a cancelar el acuerdo con BlackRock, lo que complica aún más el panorama geopolítico.
Larry Fink, director ejecutivo de BlackRock, expresó optimismo respecto a la operación, aunque anticipó un proceso de revisión regulatoria que podría durar hasta nueve meses, especialmente debido a la intervención de China. Fink considera que la operación cumplió con los procedimientos correctos, pero reconoció que la situación es de gran interés geopolítico.
En cuanto a los hallazgos de la auditoría, Flores detalló que además de las irregularidades en la aprobación de la extensión del contrato, Panama Ports utilizó subcontratistas exentos de impuestos para reducir los pagos al gobierno panameño, lo que le permitió ahorrar alrededor de 850 millones de dólares de los más de 1.300 millones que debía durante los primeros 25 años del contrato. Actualmente, la empresa tiene una deuda pendiente de 300 millones de dólares con el gobierno.
El incumplimiento de Panama Ports con el acuerdo de compartir el 10 por ciento de sus ingresos netos con Panamá también fue señalado en la auditoría. Esta serie de irregularidades ha puesto en duda la solidez de la operación que BlackRock intenta concretar, especialmente ante la falta de transparencia en los pagos y las condiciones del contrato.
Los puertos de Balboa y Cristóbal, situados a ambos lados del Canal de Panamá, son fundamentales en este acuerdo. Si bien CK Hutchison tiene su sede en Hong Kong, un territorio bajo el control de China, Beijing ha reforzado su influencia en la región desde la imposición de una ley de seguridad nacional en 2020, lo que ha generado una mayor preocupación internacional sobre el control de estos activos estratégicos.
La situación se complica aún más debido a que, aunque un consorcio respaldado por BlackRock acordó adquirir la mayoría de Panama Ports y otros activos de Hutchison, el acuerdo sigue pendiente de la aprobación de las autoridades china
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


