Paro Técnico en la Planta de General Motors en Ramos Arizpe: Un Desafío Económico
La planta de General Motors (GM) situada en Ramos Arizpe, Nuevo León, vivirá un paro técnico del 28 de abril al 2 de mayo, afectando a 3,500 trabajadores. Este ajuste fue confirmado por Tereso Medina Ramírez, secretario general de la Federación de Trabajadores de Coahuila y líder nacional de la CTM en GM. La reanudación de las actividades está programada para el 5 de mayo.
Este paro, acordado con la armadora, busca evitar la cancelación de órdenes de trabajo y, de esta manera, proteger las fuentes de empleo en un entorno de incertidumbre por los ajustes arancelarios. En palabras de Medina Ramírez, se trataba de una medida difícil, pero necesaria, que garantiza que GM cubra el 65% del salario, manteniendo al 100% las prestaciones y utilidades. A su vez, el 1 de mayo, al ser un día festivo, se cubrirá el pago completo.
El líder sindical enfatizó que este proceso se lleva a cabo con el compromiso de que no se cancelen órdenes de trabajo, asegurando que la protección de los empleos es prioritaria. Recordó que hace poco más de un mes, 850 plazas fueron eliminadas de la planta, lo que llevó a la cancelación del tercer turno. Los paros técnicos, en este contexto, se presentan como una opción preferible frente a despidos.
Medina Ramírez argumentó que las pausas en la producción son una estrategia para evitar la pérdida de empleos, sustentando que si se producen despidos, la reintegración del personal y la capacitación requerirán un tiempo considerable, repercutiendo negativamente en la productividad futura. La situación se ve agravada por la implementación de aranceles, lo que ha provocado una reducción en la producción y una preocupación generalizada sobre la disminución de las jornadas laborales, aunque se premite que las armadoras continúen operando en México.
Por otro lado, se ha observado un fenómeno preocupante entre los proveedores de autopartes. En lugar de recortes masivos de personal, se reportan bajas graduales de entre tres a cinco colaboradores en diferentes empresas, consecuencia de la pausa en la producción y los aranceles. En Coahuila, alrededor de 350 proveedores, tanto Tier 1 como Tier 2, ven sus operaciones vulneradas, dado que el 80% de la economía de la región sureste depende del sector automotriz, así como del acero y los electrodomésticos.
Este panorama requiere atención tanto de los actores económicos como de los trabajadores, quienes buscan estabilidad y seguridad en sus empleos. La situación en GM y sus proveedores es un reflejo de la tensión actual en el sector automotriz, donde las decisiones tomadas hoy definirán el futuro laboral y económico de miles de familias.
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