Wall Street vivió una jornada negra el jueves 3 de abril tras las nuevas declaraciones del presidente Donald Trump sobre su política de aranceles. El Nasdaq se desplomó un 5,97 % y cerró en 16.550 puntos. El S&P 500 cayó un 4,84 %, hasta los 5.396 puntos, mientras que el Dow Jones retrocedió un 3,98 % y cerró en 40.545 puntos. Los sectores más golpeados fueron energía y tecnología, con caídas del 7,5 % y 6,9 %, respectivamente.
La ola de ventas se intensificó en la última hora de la sesión, justo después de que Trump asegurara que su estrategia comercial desencadenaría un “boom económico”. Los inversores interpretaron lo contrario: un posible camino hacia la recesión global. El índice de volatilidad VIX, conocido como el “índice del miedo”, alcanzó un 39 %, un nivel no visto desde octubre de 2022.
El S&P 500 perdió unos 2 billones de dólares en valor bursátil, mientras que las grandes tecnológicas del Nasdaq —las llamadas “Siete Magníficas”— vieron recortada su capitalización en cerca de 1 billón de dólares. Apple fue la más afectada con una caída del 9,3 %, su peor resultado en cinco años. Le siguieron Amazon y Meta, ambas con un retroceso del 9 %, Nvidia con un 7,8 %, Tesla con un 5,47 %, Alphabet con un 4 % y Microsoft con un 2,3 %.
Otras compañías también sintieron el golpe. Nike cayó un 14,4 %, Gap un 20,3 % y Target un 10,8 %. Stellantis, fabricante de automóviles, retrocedió un 9,4 % tras anunciar despidos y suspensión de producción en México y Canadá.
El nuevo plan arancelario de Trump, que entra en vigor el 5 de abril, impone una tasa mínima global del 10 % y otra “recíproca” que puede alcanzar el 49 %, como en el caso de Camboya. La fórmula utilizada para calcular estos porcentajes ha sido cuestionada por su simpleza: una regla de tres basada en el déficit comercial bilateral.
Jessica Henry, de Federated Hermes Limited, señaló que la incertidumbre persistirá, ya que se espera que la Unión Europea, el Reino Unido y otros aliados anuncien represalias en los próximos días.
La volatilidad se extendió a otros activos. El rendimiento de los bonos del Tesoro cayó al 4,032 %, su nivel más bajo desde octubre. El dólar perdió terreno frente al euro, que cotizó en 1,1031. El oro descendió a 3.129 dólares por onza tras alcanzar un récord histórico.
El petróleo de Texas se hundió un 6,64 %, cerrando en 66,95 dólares por barril, afectado por la decisión de la OPEP+ de aumentar la producción a partir de mayo. Mientras Trump mantiene un discurso optimista, los mercados envían una señal clara: la incertidumbre domina el panorama económico global.
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