El peso mexicano mostró una notable apreciación frente al dólar en la jornada del martes, cediendo el billete verde terreno ante la publicación de datos de inflación en Estados Unidos que han alimentado las expectativas de recortes en las tasas de interés. El tipo de cambio cerró en 18.5803 pesos por dólar, una mejora de 9.97 centavos o 0.53% respecto al cierre anterior de 18.6800 unidades. Durante el día, la moneda estadounidense osciló entre un máximo de 18.6879 y un mínimo de 18.5387 pesos.
Esta tendencia se vio impulsada por el Índice Dólar (DXY) del Intercontinental Exchange, que compara el dólar estadounidense con seis monedas de referencia y que descendió un 0.46%, alcanzando los 98.06 puntos. Los datos sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) estadounidense indicaron un incremento del 0.2% en el último mes, después de un aumento del 0.3% en junio. En términos interanuales, la inflación se mantuvo en un crecimiento del 2.7%, coincidiendo con las expectativas de los analistas que esperaban un ascenso de 0.2% y 2.8%, respectivamente.
Ante estos resultados inferiores a lo anticipado, analistas como Eduardo Ramos de VT Markets prevén una tendencia neutra a positiva para el peso mexicano, enfatizando que estos datos refuerzan las apuestas por un recorte de tasas por parte de la Reserva Federal en su reunión programada en septiembre. Asimismo, la reciente debilidad en el reporte de empleo en Estados Unidos también apoya la perspectiva de que la Fed podría considerar disminuir su tasa de interés, lo que se suma a la falta de aumento inflacionario debido a los aranceles y las presiones de la Casa Blanca.
Los futuros sobre fondos federales, según la herramienta FedWatch de CME, apuntan a una probabilidad de 94.4% de que se lleve a cabo una reducción de 25 puntos base en septiembre, llevando las tasas a un rango entre 4.25% y 4%. Las analistas de Janus Henderson subrayan que este informe de inflación no solo mantiene vigentes las expectativas de un recorte de tasas en la próxima reunión de la Fed, sino que, de hecho, las respalda. Elementos como la debilidad en el ámbito laboral, el desgaste del consumidor y los riesgos asociados a la desaceleración continúan siendo factores determinantes en esta discusión.
Con la referencia de la inflación estadounidense ya establecida, todos los ojos ahora están puestos en el próximo informe sobre los precios al productor, que se publicará el jueves, así como en el simposio de Jackson Hole programado para la próxima semana, donde se espera que surjan más esclarecimientos sobre las acciones futuras de la Reserva Federal.
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