Los precios del petróleo han caído más de un 1% este jueves, alcanzando sus niveles más bajos desde el inicio de la guerra con Irán. Este descenso se produce en medio de un contexto más optimista, gracias a un acuerdo provisional entre Estados Unidos y la República Islámica que busca poner fin al conflicto, abrir nuevamente el estrecho de Ormuz y suavizar las sanciones contra Irán.
En la mañana de este jueves, los futuros del crudo Brent se cotizaban a 78.53 dólares por barril, marcando una caída de 1.02 dólares o un 1.28%. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) se situaba en 75.31 dólares el barril, con una baja de 1.48 dólares o un 1.93%. Estas cifras marcan un mínimo para el Brent desde el 2 de marzo, día en que se inició la cotización posterior a los primeros ataques militares estadounidenses e israelíes contra Irán, mientras que el WTI alcanzaba su nivel más bajo desde el 4 de marzo.
Los analistas del sector han señalado que la presión sobre los precios se ha intensificado conforme los mercados energéticos esperan un retorno más rápido de los barriles iraníes, en preparación por el reciente memorándum de entendimiento entre Washington y Teherán. Este documento, que consta de 14 puntos, proporciona el marco para un periodo de negociación de 60 días, durante el cual Irán permitirá el paso libre de buques a través del estrecho de Ormuz, una vía crucial para el transporte de petróleo y gas. Se prevé que el tráfico marítimo del estrecho vuelva a su capacidad total en 30 días.
Sin embargo, muchos de los asuntos más complejos del acuerdo, como el programa nuclear iraní, se dejarán para tratar en etapas posteriores. Aun así, el pacto incluye un compromiso para el desarrollo de un plan de 300,000 millones de dólares para apoyar la recuperación económica de Irán.
Se anticipa una recuperación gradual de los flujos de petróleo a través de Ormuz, aunque expertos advierten que los precios podrían no caer tan drásticamente, considerando la creciente demanda y la necesidad de reponer las reservas. Goldman Sachs prevé que las exportaciones del Golfo se normalicen hasta alcanzar niveles anteriores a la guerra hacia finales de julio, con una recuperación de producción estimada para octubre. En este contexto, el incremento podría alcanzar hasta 13 millones de barriles diarios en flujos por el estrecho de Ormuz, elevándose a alrededor del 70% de los niveles previos al conflicto.
Por su parte, BNP Paribas no prevé un regreso a los precios anteriores al estallido de la guerra, considerando que los 75 dólares por barril representan un “mínimo duradero” para el futuro cercano. Antes de la guerra, el Brent había cotizado entre 60 y 70 dólares por barril durante los primeros meses del año.
En una proyección adicional, se estima que China, el segundo consumidor de petróleo a nivel global, consumirá 753 millones de toneladas métricas en 2026, lo que representaría una disminución del 4.9% con respecto a 2025. Este descenso se produce en el marco de una transición hacia fuentes de energía alternativas y de los altos precios del petróleo, según un informe de la unidad de investigación de PetroChina.
Este complejo escenario en el mercado del petróleo pone de manifiesto las tensiones y las dinámicas que continúan moldeando la economía global, así como el futuro de las relaciones internacionales en el Medio Oriente.
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