El Gobierno de México y Pfizer han concretado un acuerdo significativo para transferir tecnología que permitirá al país producir vacunas de ARNm contra el Covid-19. Esta colaboración marca un hito en el desarrollo local de biotecnología y en la capacidad de respuesta frente a futuras emergencias de salud pública.
La transferencia de tecnología se iniciará a lo largo del presente año, con el ambicioso objetivo de que México comience a producir y suministrar estas vacunas a partir de la temporada invernal 2027-2028. La producción tendrá lugar en la planta de Pfizer en Toluca, Estado de México, lo que no solo representa un avance en la infraestructura farmacéutica, sino que también busca fortalecer la capacidad productiva del país.
Este memorándum de entendimiento se llegó tras más de un año de intensas conversaciones, mesas de trabajo y evaluaciones regulatorias. La alianza se inscribe en el contexto del “Plan México”, una iniciativa del gobierno federal destinada a aumentar la resiliencia de las cadenas de suministro y consolidar la producción farmacéutica nacional.
Juan Luis Morell, director General de Pfizer en México, destacó que este acuerdo refleja un avance crucial en la cooperación entre el sector público y la industria farmacéutica. La alianza no solo busca mejorar la preparación de México ante futuros desafíos de salud pública, sino fortalecer la producción local y fomentar el desarrollo científico como parte integral de la seguridad sanitaria del país.
La planta de farmacéutica en Toluca, que ha estado operando desde 1958, emplea a más de 600 personas y tiene una capacidad de producción de 19 millones de unidades al año, de las cuales el 29% se destina a la exportación a otros países de América Latina, incluyendo Argentina y Brasil.
Un aspecto innovador de esta colaboración es la tecnología “never frozen” de Pfizer, que facilita la conservación de las vacunas sin necesidad de bajas temperaturas extremas, lo que a su vez simplifica el transporte y almacenamiento en regiones de difícil acceso. Esta característica no solo optimiza la logística, sino que también reduce los costos de distribución y administración de las vacunas en México.
Desde el inicio de la emergencia sanitaria, Pfizer ha proporcionado más de 74 millones de dosis al país, un testimonio de su compromiso con la salud pública mexicana. A través de este acuerdo, se espera que la infraestructura farmacéutica nacional no solo se robusteza, sino que también coloque a México en una posición más competitiva en el ámbito de la investigación clínica y las cadenas de suministro globales.
Este avance llega en un momento crucial, consolidando la inversión y el desarrollo en el sector farmacéutico en México, un país que ha mostrado su capacidad de adaptación y resiliencia frente a los retos de salud a lo largo de los últimos años. Con este acuerdo, se sientan las bases para un futuro en el que México no solo consumirá, sino que también producirá vacunas, contribuyendo a la salud pública de la región.
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