La economía mexicana ha registrado un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 0.5% en 2025, según lo estimado por Emilio Beltrán, director general de Afore Sura en México. Aunque la cifra arroja un resultado positivo, se encuentra por debajo del crecimiento potencial del país, que se sitúa entre el 1.8% y el 2%.
Durante la presentación del estudio “Desafíos y oportunidades en el empleo y ahorro para las mujeres en México”, Beltrán subrayó que el comportamiento de la economía está vinculado a los ciclos económicos. En períodos de desaceleración, el banco central tiene la tarea de disminuir las tasas de interés para estimular la inversión. A pesar de la volatilidad que puede generar esta fase del ciclo, las Afores suelen adoptar una perspectiva de largo plazo en sus decisiones.
El pronóstico de Afore Sura concuerda con el más optimista de la encuesta de Citi, realizada en colaboración con BNP Paribas, que se sitúa ligeramente por encima del consenso, que estima un crecimiento del 0.4%. Según Beltrán, acercarse al PIB potencial es crucial para atenuar las presiones económicas, y para lograrlo, es esencial incentivar la inversión privada.
Óscar Ocampo, director económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), comentó que los efectos de no alcanzar un crecimiento medio son significativos: se cuentan con menos recursos para sacar a las personas de la pobreza en las regiones más vulnerables. Con el ejemplo de India, que logró una movilidad social destacada a través de la inversión en tecnología, Ocampo señaló que existe evidencia internacional de que es posible revertir esta situación con una estrategia bien formulada que fomente la actividad económica.
En el ámbito de la actividad económica, el panorama se ha mantenido moderado. Desde Londres, Andrés Abadía, economista para América Latina en Pantheon Macroeconomics, destacó que el sector servicios ha sido el principal motor de crecimiento, aunque con tasas moderadamente positivas a lo largo del periodo. Por otro lado, tanto el sector manufacturero como la construcción siguen mostrando rendimientos inferiores, afectados por la débil demanda externa, el lento avance de las inversiones privadas y la incertidumbre política.
Las perspectivas para el sector industrial son desalentadoras debido a la baja inversión en capital y a estos mismos factores de incertidumbre. La estimación oportuna del PIB, calculada por el Inegi, se basa en datos disponibles 30 días después de finalizar cada trimestre mediante técnicas estadísticas y modelos econométricos. El dato final del PIB para todo 2025 será divulgado el 23 de febrero y podría presentar variaciones mínimas al incorporar información más completa.
Este análisis refleja la necesidad apremiante de cerrar la brecha hacia el crecimiento potencial para asegurar no solo el desarrollo económico, sino también el bienestar de la población, a través de una inversión sostenida que genere oportunidades para todos.
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