La reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de suspender temporalmente las importaciones de ganado ha generado una respuesta negativa notable en el sector ganadero mexicano. En particular, los estados de Sonora y Chihuahua se verán gravemente afectados, estimándose que dejarán de percibir unas asombrosas 5.1 millones de dólares diarios debido a la interrupción en las ventas.
Los impactos se hacen evidentes. Según el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) y el Grupo de Consultores de Mercados Agrícolas (GCMA), la medida afecta no solo la economía local, sino que también compromete la estabilidad de la industria nacional en su conjunto, a pesar de ser una suspensión con una duración inicial de 15 días. Antes de esta medida, el flujo diario de exportación alcanzaba unas 2,500 cabezas desde Sonora y 3,200 desde Chihuahua, a un precio promedio de 2,000 dólares por cabeza.
El CNA ha enfatizado que el cierre de cruces no detiene el avance del gusano barrenador, un parásito que ha estado generando preocupación. La organización subrayó la urgencia de implementar acciones más contundentes en los estados del sur y centro de México, donde se han registrado casos de infestación. En respuesta al anuncio realizado por la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, las autoridades federales de México se reunieron de inmediato con gobernadores y ganaderos para establecer estrategias de colaboración frente a este desafío.
Durante una reunión virtual, la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) presentó un plan de ocho puntos enfocado en la lucha contra el gusano barrenador. En su intervención, Homero García Llata, presidente de la CNOG, indicó que es crucial insistir en sellar la frontera sur para evitar el trasiego de ganado. Por ello, pidió a la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSP) que refuerce su presencia en esa área sensible.
Además, enfatizó la necesidad de la colaboración de ganaderos de ambos lados de la frontera en el Comité Binacional México-Estados Unidos, el cual incluye al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de México y al Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Esta cooperación es esencial, dada la experiencia y el conocimiento de los productores pecuarios en ambos países.
En resumen, esta situación no solo plantea un reto inmediato para el sector ganadero, sino que también pone de relieve la importancia de la colaboración binacional y la necesidad de medidas sanitarias más efectivas ante amenazas como el gusano barrenador. La información expuesta es tal como se conocía a fecha de publicación original, el 12 de mayo de 2025, y sigue siendo relevante para el análisis de la situación actual.
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