Una reciente evaluación del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) de la OCDE ha arrojado resultados alarmantes sobre el sistema educativo en México. Los puntajes de 2025 revelan un estancamiento en las competencias en ciencia, matemáticas y lectura, evidenciando una realidad preocupante que resalta las carencias educativas del país.
En 2025, los estudiantes mexicanos lograron un puntaje promedio de 388 en matemáticas, una cifra que contrasta drásticamente con el promedio de 463 registrado en la OCDE. Este desfase de 75 puntos puede interpretarse como la equivalencia de dos o más ciclos anuales completos de aprendizaje. Además, solo el 30% de los estudiantes alcanzó el nivel de competencia básica en matemáticas, frente al sorprendente 65% del promedio de la OCDE. Esto significa que, de cada 10 estudiantes, solo 3 logran cumplir con las expectativas mínimas en este ámbito crítico.
Comparando estas cifras con otras naciones, la diferencia es aún más alarmante. Las provincias de China que participaron en el estudio obtuvieron un promedio de 612 puntos en matemáticas, superando a México en 224 puntos. Igualmente, Singapur muestra un avance significativo, superando a México en 175 puntos. Estos contrastes destacan no solo la brecha educativa que enfrenta el país, sino también la urgencia de reformas profundas en el sistema escolar mexicano.
En el área de lectura, la situación no es más benévola. Solo el 50% de los estudiantes consigue el nivel básico de competencia, en comparación con el 69% que se observa en el promedio de la OCDE. Esta caída es notable, ya que en 2009, cerca del 60% de los estudiantes mexicanos alcanzaban este nivel básico. Revertir este retroceso de 16 años es crucial si se quiere asegurar un futuro más prometedor para las nuevas generaciones.
En ciencia, el panorama también se muestra sombrío. La competencia científica apenas muestra un leve estancamiento, con un 50% de los estudiantes alcanzando las capacidades mínimas, muy por debajo del 74% que se reporta en el promedio de la OCDE. En este contexto, los puntajes de 414 en ciencias para México y 482 para la OCDE son evidencias de una brecha que necesita atención inmediata.
En resumen, los resultados del PISA 2025 son un llamado de alerta. Con un 41.8% de los alumnos mexicanos ubicándose por debajo del nivel 2, el país enfrenta un desafío monumental para elevar su educación a estándares globales. Los datos presentados invitan a reflexionar sobre las políticas actuales y la necesidad de implementar cambios que apunten a cerrar esta brecha educativa. Sin un enfoque renovado en la enseñanza y en los recursos destinados a la educación, la brecha entre México y otros países seguirá ampliándose, dejando a futuras generaciones con menos oportunidades de desarrollo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


