En Querétaro, la innovación en el ámbito vitivinícola está tomando un nuevo rumbo con la creación del Clúster Vitivinícola de Querétaro (CVQ), que ahora se alinea con un ambicioso proyecto enfocado en establecer un uso de suelo agroturístico. Esta iniciativa, impulsada por la administración estatal, tiene como objetivo el ordenamiento de las zonas dedicadas a la viticultura en el estado, un paso fundamental ante la falta de clasificaciones específicas que abarquen las diversas actividades que confluyen en estos viñedos.
Eugenio Parrodi Wiechers, presidente del CVQ, ha subrayado la importancia de esta regulación, que busca dotar a los viñedos de una vocación agroturística en un terreno donde previamente no existía tal enfoque. Este proceso exige cumplir con normativas de protección civil y otros requisitos gubernamentales, lo que implica que será un proceso gradual que podría extenderse durante algunos meses hasta que los viñedos obtengan la aprobación necesaria.
Históricamente, regiones vinícolas prominentes a nivel mundial, como Napa, Ribera del Duero y Mendoza, han integrado con éxito la gastronomía en sus prácticas vitícolas. En este sentido, Querétaro no queda atrás y se esfuerza por formalizar un marco que permita a los viñedos ejecutar actividades complementarias al cultivo de uvas, entre las que se incluyen la transformación de productos y la operación de restaurantes y hoteles.
Este desarrollo se ha llevado a cabo junto con la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas (Sduop), y actualmente se encuentra en las fases de presentación y discusión ante los municipios para su aprobación en Cabildo. Más del 50% de los 30 proyectos vitivinícolas que forman parte del clúster se consideran aptos para iniciar el trámite para obtener esta nueva clasificación de uso de suelo.
El uso de suelo agroturístico no solo proporcionará una base legal para las actividades profesionales en los viñedos, sino que también permitirá el surgimiento de destinos turísticos donde no existían anteriormente. Este modelo facilitará que los viñedos continúen su evolución al convertirse en más que simples productores agrícolas.
Adicionalmente, en marzo, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) otorgó a la región vitivinícola de Querétaro la Indicación Geográfica Protegida (IGP), destacando que 8 de los 18 municipios en la región están en capacidad de producir vino. Esta designación no solo resalta la calidad del vino queretano, sino que también promueve el crecimiento económico y la visibilidad de la viticultura en el estado.
Los avances en este contexto ponen a Querétaro en una posición única dentro del panorama vitivinícola de México, un claro ejemplo de colaboración entre el sector privado y el gobierno para fomentar un desarrollo sustentable que beneficie a toda la comunidad.
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Datos basados en información reportada originalmente por eleconomista.com.mx.






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