En el reciente informe presentado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) de Argentina, se ha confirmado que un alarmante 21% de los hogares se encuentran por debajo de la línea de pobreza (LP) durante el segundo semestre de 2025. Este dato revela que aproximadamente 8.5 millones de personas, equivalentes al 28.2% de la población, viven en condiciones de vulnerabilidad económica. De este total, un 4.8% de los hogares está bajo la línea de indigencia (LI), afectando a 1.9 millones de personas, lo que añade una nueva capa de preocupación a la coyuntura social del país.
En comparación con el primer semestre de 2025, la pobreza ha disminuido ligeramente, con una reducción de 3.1 y 3.4 puntos porcentuales en hogares y población, respectivamente. Sin embargo, la indigencia se mantiene estable, sin mostrar cambios significativos. Este contexto nos lleva a contemplar que, dentro de los 31 aglomerados urbanos analizados, se registran 2,145,000 hogares en situación de pobreza, lo que resalta la magnitud del desafío que enfrenta el país.
El impacto de esta crisis afecta de manera desproporcionada a los niños. El informe revela que el 41.3% de la población infantil de 0 a 14 años vive en hogares considerados pobres. Por su parte, los grupos de edad entre 15 y 29 años y de 30 a 64 años reportan incidencias de pobreza del 32.6% y 24.6%, respectivamente. La población de 65 años y más no está exenta, con un 9.7% de este grupo en condiciones de pobreza.
Profundizando en el tema, se destaca la brecha de pobreza, que se sitúa en un alarmante 35.7%. El ingreso promedio de las familias en situación de pobreza se estima en $783,493, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) necesaria para cubrir las necesidades básicas alcanza los $1,219,130. Aunque se ha observado una disminución en la distancia entre estos dos valores, los números siguen siendo preocupantes.
Las regiones más afectadas por la pobreza son el Noreste (NEA) con un 32.7% y Cuyo con un 32.3%. En contraposición, las áreas con menor incidencia se encuentran en el Noroeste (28.4%), Gran Buenos Aires (28.3%), Pampeana (26.2%) y Patagonia (25.4%). Estos datos regionales reflejan disparidades que complejizan aún más la situación.
Desde la Oficina del Presidente se ha indicado que la medición actual representa una disminución interanual del 9.9% en comparación con el segundo semestre de 2024. Este es un avance significativo, al marcar la cifra más baja en los últimos siete años, desde el primer semestre de 2018, que registró un 27.3%. Se resalta también una baja destacada desde el pico alcanzado en el primer semestre de 2024, cuando la pobreza llegó a un 52.9%.
A medida que Argentina se adentra en este contexto desafiante, el enfoque en la reducción de la pobreza y de la indigencia se torna esencial. La información presentada no solo es un reflejo de la realidad actual, sino que también invita a la reflexión sobre las políticas a implementar para abordar las necesidades de una población que sigue enfrentando barreras económicas significativas.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


