Achille Polonara ha vuelto a mostrar su inquebrantable espíritu tras una dura batalla contra la leucemia mieloide, una lucha que desafiaba no solo su carrera, sino su vida misma. A sus 34 años, el jugador italiano ha compartido en redes sociales su regreso a los entrenamientos, un instante que irradia una sensación de esperanza y optimismo. Vestido con una camiseta del Panathinaikos, firmada por Juancho Hernangómez, Polonara se refleja en el gimnasio y la cancha, añadiendo un toque de humor a su travesía: “Veamos si me acuerdo de cómo se hace”, escribió, dejando ver su resiliencia.
Durante tres años, la vida de Polonara ha estado marcada por constantes entradas y salidas de hospitales, enfrentándose a arduos tratamientos médicos, incluidos varios ciclos de quimioterapia y trasplantes. En octubre de 2023, tuvo que someterse a una cirugía por cáncer testicular, un desafío que lo llevó de nuevo a las canchas. Sin embargo, a finales de junio del año anterior, lo impactante llegó: le fue diagnosticada leucemia mieloide. En un hospital de Valencia, enfrentó un camino lleno de complicaciones, incluido un coma de diez días que hizo que su vida pendiera de un hilo.
Las palabras de Polonara revelan la adversidad de su lucha. “No recuerdo nada. Me dijeron que tenía un 90% de probabilidades de morir”, admitió, compartiendo también momentos oscuros donde contempló poner fin a su sufrimiento: “Pensé: ‘Basta, me tiro por la ventana'”. Estas revelaciones añaden una dimensión emocional a su historia, mientras sigue lidiando con las secuelas psicológicas de su estado.
A pesar de haber superado obstáculos significativos, Polonara mantiene su humildad al reflexionar sobre sus experiencias. “Para muchos, parece que hice algo extraordinario, pero yo simplemente me quedé dormido y me desperté”, comentó, minimizando el heroísmo de su recuperación.
Ahora, revitalizado, el internacional italiano no solo sueña con regresar a la cancha, sino que también se ha marcado como meta regresar el 20 de marzo. No obstante, su camino ha tenido otro obstáculo reciente: en febrero tuvo que someterse a otra operación, esta vez para cerrar un agujero en el corazón. Con una actitud valiente, bromeó sobre el procedimiento, demostrando que, tras todo lo que ha sido, ya nada le asusta: “No digo que me sienta invencible, pero casi”.
A pesar de los altibajos de su salud, Polonara firmó con el Dinamo Banco di Sardegna Sassari durante el verano del año pasado, decidido a regresar al juego. Aunque el tiempo y la salud podrían limitar su contribución, el mero hecho de volver a pisar la cancha es, para él, un triunfo monumental. Su historia no solo sirve como testimonio de su tenacidad, sino también como un recordatorio del poder de la esperanza y la determinación frente a la adversidad.
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