POLONIA. El senado polaco ha aprobado este viernes una reforma a la Ley de Fronteras que permitirá al Gobierno prorrogar por tiempo indefinido. Las actuales restricciones de acceso de civiles al confín con Bielorrusia sin necesidad de declarar el estado de emergencia. Este veto solo deja fuera a quienes puedan demostrar que residen o trabajan en los 187 municipios polacos fronterizos con la exrepública soviética. Una excepción que no incluye a los periodistas. La cámara alta del parlamento polaco ha descartado una enmienda a la norma que proponía permitir a los informadores desempeñar su labor en la región.
El nuevo texto legal
Faculta al ministro del Interior polaco para decidir si se impide el acceso, circulación y permanencia de civiles en esa frontera. Con la única condición de una consulta previa al comandante de la Guardia de Finanzas. Este procedimiento es considerablemente más sencillo, y con menos coste político, que declarar y prorrogar el estado de emergencia. Hasta ahora en vigor en la zona, y cuya aprobación está, además, supeditada al visto bueno del presidente polaco.
Polonia adoptó el estado de emergencia en la frontera con la vecina Bielorrusia el 2 de septiembre, lo que le permitió impedir el acceso de los periodistas al escenario de la crisis migratoria. Al mes de su adopción, Varsovia amplió la medida por un periodo de dos meses más. Sin embargo, dado que la Constitución polaca no permite una segunda prórroga consecutiva de ese estado, las autoridades del país se encontraban ahora con el dilema de imponer un nuevo y tercer estado de emergencia en diciembre, dejando un día de pausa tras acabar la prórroga para que fuera legal, o bien reformar su legislación, como al final ha sucedido.
Hasta ahora, nunca se había impuesto el estado de emergencia en la Polonia democrática, pero la oleada migratoria que, según la Unión Europea, ha provocado Bielorrusia para desestabilizar la región llevó a Varsovia a tomar esta medida. Según las autoridades polacas, entre el jueves y el viernes 217 personas han intentado entrar de forma irregular en territorio polaco, casi todos ellos en el área de Czeremcha. Cercana a la frontera con Bielorrusia.
La organización Human Rights Watch
Recoge decenas de testimonios de migrantes que acusan a las fuerzas de seguridad y las autoridades polacas y bielorrusas de graves violaciones de derechos humanos que, en ocasiones, los dejan “en peligro de muerte”. En este documento, titulado Muere aquí o ve a Polonia, la organización documenta, no solo cómo estos dos Estados han procedido a devolverse mutuamente migrantes en violación de las leyes internacionales de asilo, sino también, en el caso de Polonia, la práctica habitual de separar a los miembros de las familias de migrantes.
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