En la actualidad, el Apertura 2025 de la Liga MX se enfrenta a un desafío inesperado: el clima. Hasta el momento, siete partidos han sufrido retrasos o suspensiones momentáneas debido a complicaciones meteorológicas, especialmente tormentas eléctricas y fuertes lluvias que han afectado a diversas regiones de México. Un ejemplo claro de esto ocurrió el pasado miércoles en la zona metropolitana de Guadalajara, donde una intensa tormenta forzó la detención del juego entre Chivas y Tigres, un partido pendiente de la Jornada 1.
La regularidad de estos eventos es alarmante, ya que en torneos anteriores no se había observado un número tan elevado de interrupciones por condiciones climáticas adversas. En el pasado, algunos encuentros se han realizado incluso en campos parcialmente inundados, como fue el caso en 2013 en un choque entre Cruz Azul y Jaguares, que culminó trágicamente con una lesión de ligamento cruzado del jugador Gerardo Flores. Aún así, las circunstancias actuales parecen ser más severas, lo que ha levantado preocupaciones dentro de la Liga MX sobre esta tendencia.
El protocolo frente a tormentas eléctricas es fundamental para salvaguardar la seguridad de todos los involucrados. Según fuentes consultadas, este procedimiento se asemeja al utilizado en la NFL. Cuando se percibe un rayo o relámpago, si el partido está en curso, debe detenerse y se inicia un conteo de 15 minutos. Si otro rayo ocurre durante este lapso, el conteo se reinicia, lo que podría ocasionar importantes retrasos en el inicio o la continuación de los juegos. De hecho, en esta temporada, varios encuentros han padecido demoras significativas, como el reciente que sufrió un retraso de dos horas, junto a otros partidos como Atlas-América y Puebla-Atlético San Luis.
Además de las cuestiones de seguridad, estos protocolos también tienen un fin económico. La no conformidad con las regulaciones de Protección Civil podría resultar en sanciones económicas significativas. En la Ciudad de México, por ejemplo, las multas por incumplimiento pueden ascender a casi 170 mil pesos, lo que añade otro nivel de presión sobre los organizadores y la Liga.
Es evidente que las condiciones climáticas actuales han puesto a prueba la organización de los partidos y la capacidad de respuesta ante situaciones adversas. Con la preocupación sobre el clima incrementando, la Liga MX tendrá que seguir de cerca estos desarrollos para garantizar no solo la seguridad de los jugadores y aficionados, sino también la conservación de la integridad de su torneo.
La información aquí presentada corresponde a la fecha de publicación original del contenido, el 18 de septiembre de 2025, y refleja una situación crítica que debe ser tenida en cuenta en cualquier análisis futuro sobre el campeonato y sus aspectos operativos.
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