El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ha declarado que no hay planes inmediatos para la reapertura de una mina de cobre a cielo abierto, de propiedad canadiense, que fue cerrada en 2023 por orden de la justicia panameña tras una ola de protestas masivas. Estas afirmaciones del mandatario surgen un día después de que extrabajadores de la compañía First Quantum Minerals expresaran su deseo de reanudar las operaciones de la mina en un esfuerzo por estimular el empleo y la economía del país, que actualmente enfrenta una moratoria minera.
Mulino reconoció que los extrabajadores tienen razón en su planteamiento, pero subrayó que cualquier decisión se tomará en función del interés nacional y no en función de intereses económicos particulares o de socios de la mina. Este yacimiento, situado en la costa caribeña del país, tenía una producción anual de aproximadamente 300,000 toneladas de concentrado de cobre, representando un 75% de las exportaciones del país y contribuyendo con un 5% al Producto Interno Bruto (PIB). Además, la mina generaba empleos directos e indirectos para unas 37,000 personas.
La interrupción de las operaciones se produjo después de que la Corte Suprema de Panamá declarara inconstitucional el contrato de concesión del proyecto, en un contexto de protestas que paralizaron la nación por semanas, con un fuerte sentimiento antiminero a raíz de preocupaciones ambientales.
El presidente Mulino enfatizó su disposición a establecer un acuerdo donde el Estado ejerza su legítima propiedad sobre los recursos minerales, en lugar de depender de terceros. La situación es crítica, ya que la economía panameña creció solo un 2.9% en 2024, un notable descenso en comparación con el 7.4% del año anterior, período en el cual la mina aún operaba. Actualmente, la tasa de desempleo es del 9.5%, con cerca de la mitad de los trabajos en la informalidad.
Desde la implementación de la moratoria minera en 2023, se han intensificado las protestas contra el gobierno, centradas en la defensa del medio ambiente y la oposición a la minería, sector que muchos consideran contaminante. En este contexto, varias organizaciones sindicales y exempleados de la mina han instado a reanudar sus operaciones, argumentando que esto podría ayudar a mitigar la crisis del desempleo en el país, permitiendo la recuperación de miles de empleos directos.
La situación es compleja y llena de matices, y el futuro de la minería en Panamá permanece incierto, con la búsqueda de un equilibrio entre protestas sociales, cuestiones económicas y consideraciones medioambientales que la sociedad panameña deberá considerar a medida que se toma una decisión sobre el camino a seguir.
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