Los esfuerzos por posicionar los medicamentos producidos por laboratorios mexicanos en el competitivo mercado de Estados Unidos están tomando un impulso significativo. Actualmente, varias empresas están trabajando para cumplir con los estrictos requisitos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), modificando y adecuando sus instalaciones para seguir las normativas necesarias.
Juan de Villafranca, director ejecutivo de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelaf), comparte que los laboratorios ya están avanzando en este proceso. Algunas están incluso en medio de expansiones o construcciones nuevas, todas orientadas a garantizar que cumplan con las regulaciones impuestas por la FDA. Este proceso es complejo y podría extenderse hasta un periodo de aproximadamente dos años.
A pesar de que existen laboratorios mexicanos que ya exportan a Estados Unidos, la meta es que este número crezca sustancialmente. La asociación trabaja incansablemente para fomentar esa diversificación, lo que no solo podría incrementar la producción, sino también reducir riesgos, fomentar la creación de empleo y maximizar el aprovechamiento del mayor mercado de medicamentos del mundo.
De hecho, Estados Unidos representa el 48% del valor total del mercado farmacéutico global, sumando más de 650 mil millones de dólares, con un crecimiento promedio anual del 11%. Sin embargo, la participación de México en este mercado es aún mínima, alcanzando apenas el 3% del valor del mercado estadounidense, y en gran parte depende del sector público.
Además, si México pudiera exportar al mercado estadounidense una cantidad equivalente a sus ventas públicas, el impacto sería mínimo para la economía estadounidense. Villafranca resalta el enorme potencial de crecimiento que tiene México en la industria farmacéutica, sugiriendo que podría duplicar su producción.
En cuanto a estadísticas más específicas, la participación de México en las importaciones estadounidenses de medicamentos es cerca del 1.5%, lo que indica un amplio margen de mejora.
A lo largo de los últimos tres años, Amelaf ha mantenido un diálogo constante con autoridades y organismos estadounidenses para avanzar hacia el objetivo de aumentar las exportaciones. La organización ha colaborado con empresas americanas para brindar asesoría a los laboratorios mexicanos que buscan cumplir con estándares de la FDA, una tarea que han abordado con seriedad y compromiso.
En el ámbito de la producción específica, México tiene la capacidad de abastecer al mercado estadounidense con medicamentos oncológicos, que son considerados de alto crecimiento, así como con fármacos para padecimientos como la diabetes y la obesidad.
Por otro lado, también se busca desarrollar la fabricación de Ingredientes Farmacéuticos Activos (API), con la intención de disminuir la dependencia de proveedores en países como China e India, destacando que se plantean hacer al menos dos o tres de estos ingredientes.
Este enfoque multidimensional no solo revela un firme compromiso por mejorar la industria farmacéutica mexicana, sino que también abre la puerta a nuevas oportunidades en el vasto mercado estadounidense, resaltando el papel esencial que México podría ocupar en este contexto global.
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