Las obras pluviales en Querétaro avanzan a un ritmo notable, con un 35% de progreso en la construcción del dren Peñuelas. Este nuevo sistema, cuyo diseño permitirá captar 250 metros cúbicos por segundo, se implementa con la esperanza de mitigar los efectos de las lluvias en 2026. La inversión, que asciende a 390 millones de pesos, representa un esfuerzo significativo en infraestructura hidráulica, uno de los más ambiciosos en los últimos 25 años.
Este proyecto no solo se enfoca en la canalización del agua, sino también en una modernización completa de las redes hidráulicas existentes. Se sustituirán mil 300 metros de tubería de agua potable, además de instalar mil 200 metros de drenaje sanitario. Estas acciones buscan evitar colapsos y fugas, contribuyendo a un sistema más eficiente y seguro, especialmente en la zona norte de la capital.
La infraestructura del dren Peñuelas incluirá dimensiones impresionantes, con una altura de 5.10 metros y un ancho de 6.6 metros, lo que permitirá controlar la velocidad de los caudales provenientes de áreas elevadas. Este detalle es crucial, ya que la estrategia del Municipio de Querétaro se enfoca en redoblar los esfuerzos para enfrentar los eventos meteorológicos extremos que podrían generar hasta 120 metros cúbicos por segundo, cifra que cuadruplica lo que se había registrado en tormentas convencionales anteriores.
La administración municipal, liderada por Felifer Macías, ha subrayado que todas las intervenciones se basan en estudios técnicos de hidrología, enfatizando la importancia de no desafiar a la naturaleza y proteger así a las familias que residen en la zona. La finalización total del dren Peñuelas está proyectada para el tercer trimestre de 2026, y junto a este proyecto, se destinarán 180 millones de pesos adicionales para mejorar calles aledañas en las delegaciones periféricas.
El plan incluye también la rehabilitación de bordos como los de Cuates I, Cuates II y Benito Juárez, además de compensar el retiro de 45 árboles plantando 300 nuevos en las áreas adyacentes. Este enfoque integral no solo aborda la problemática de inundaciones, sino que también se alinea con una visión ecológica y de sostenibilidad.
A medida que se aproxima la temporada de lluvias, los próximos pasos incluyen el cierre de los cajones hidráulicos y la repavimentación de la zona intervenida, acciones que buscan asegurar un control más efectivo de las aguas pluviales y evitar los daños que históricamente han afectado a vehículos y viviendas en la delegación Epigmenio González.
Con una inversión significativa y un enfoque en la modernización de la infraestructura, Querétaro se prepara para enfrentar el futuro de las lluvias con una renovada esperanza de resiliencia y seguridad para sus habitantes.
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