La historia del tenis en México ha dejado una huella imborrable a través de nombres legendarios como Rafael Osuna, Yolanda Ramírez, Rosa María Reyes y Raúl Ramírez. Sin embargo, hoy el panorama presenta un desafío significativo: el país solo cuenta con un jugador en el top 50 del ranking profesional, Giuliana Olmos, quien ocupa el puesto 40 en la clasificación de dobles de la WTA y alcanzó los octavos de final en el US Open 2026. Este hecho resalta la necesidad imperiosa de un enfoque renovado hacia la formación y el desarrollo de futuros talentos en el tenis mexicano.
En el corazón de esta estrategia se encuentra la Federación Mexicana de Tenis (FMT), que busca cimentar un programa de desarrollo comparable al de otras naciones exitosas como Estados Unidos. Tenistas como Coco Gauff y Frances Tiafoe, quienes se han beneficiado del programa de desarrollo de la USTA, son ejemplos que la FMT aspira a emular. Jorge Berman, tesorero de la FMT, ha subrayado la importancia de contar con los recursos económicos necesarios para afrontar los retos existentes y brindar un apoyo integral a sus atletas.
La FMT ha implementado diversas iniciativas, que incluyen becas para niños desde los 10 años y la cobertura de gastos en giras de invierno organizadas por la Federación Internacional de Tenis (ITF). Este respaldo no solo se extiende a los jóvenes promesas sino también a los equipos nacionales que compiten en la Copa Davis y la Billie Jean King Cup. A pesar de su compromiso, Berman reconoce que existen desafíos significativos en términos económicos. Dominic Thiem, ganador del US Open en 2020, reveló que un tenista en formación puede gastar más de un millón de euros anuales, lo que subraya la magnitud de la inversión necesaria.
Para fortalecer su base financiera, la FMT ha comenzado a atraer patrocinadores, como Lexus y Head, buscando diversificar sus fuentes de ingresos y reducir su dependencia del financiamiento público. Berman indicó que alrededor del 25-30% de los ingresos de la FMT se espera que provengan de patrocinios en un futuro cercano, siendo el resto generado a través de afiliaciones y torneos. Es una estrategia necesaria en un contexto donde México enfrenta la competencia de federaciones con presupuestos mucho más amplios.
Con alrededor de 400 torneos infantiles y juveniles en el país, y 60 eventos certificados por la ITF, México cuenta con una infraestructura sólida, aunque todavía necesita fortalecer su músculo económico. Las proyecciones son ambiciosas, con la FMT buscando triplicar o cuadruplicar sus ingresos anuales para 2027, lo cual sería fundamental para facilitar el desarrollo del talento en el país.
Mientras México continúa trabajando para encontrar su lugar en el panorama internacional del tenis, los esfuerzos por elevar los recursos y apoyar a sus atletas más prometedores son pasos clave. Este enfoque no solo busca revivir una tradición rica, sino también abrir nuevas puertas para las futuras estrellas del deporte en México.
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