A través de las reformas hechas por la Cámara de Diputados a la Ley General de Vida Silvestre se pondrá fin a la captura de mamíferos marinos con el objetivo de prohibir la utilización de delfines y focas en espectáculos fijos, así como en cualquier actividad cuya finalidad no sea la investigación científica o con propósitos de enseñanza, conservación y preservación.
Además, impedirá reproducir ejemplares de mamíferos marinos bajo manejo intensivo, cuya finalidad no sea la reintroducción, la repoblación o la translocación.
Karen Castrejón Trujillo, diputada del PVEM, proponente de la iniciativa, destacó que México es el cuarto país en el mundo con más delfines en cautiverio. Los 29 delfinarios registrados en el país albergan alrededor de 240 ejemplares que representan el 8 por ciento del total de delfines en cautiverio a nivel global.
“Es inhumano continuar sometiendo a estos mamíferos marinos al estrés que les provoca ser parte de un espectáculo para el cual deben modificar su comportamiento natural”, señaló la diputada.
Manifestó que la Ley General de Vida Silvestre ya niega la utilización de mamíferos marinos en espectáculos itinerantes; sin embargo, aún se permiten los espectáculos fijos, actividad de la cual sus poseedores obtienen un beneficio económico.
“Está comprobando que solamente en su hábitat natural, los mamíferos marinos pueden satisfacer todas sus necesidades biológicas, de modo que mantenerlos en cautiverio debería ser considerado un acto de crueldad y maltrato hacia ellos”, refirió.
La iniciativa recoge las inquietudes y exigencias de muchos grupos animalistas y ambientalistas que desde hace varios años han luchado para terminar con el uso de los mamíferos marinos para lucrar con ellos y generar grandes ganancias.


