La Industria Nacional de Autopartes (INA) de México ha hecho un llamado contundente para que no se modifiquen las reglas de origen automotrices en el contexto de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Francisco González, presidente ejecutivo de la INA, destacó que todavía se están observando los efectos completos de este tratado, indicando que cambios en las normas no son necesarios en este momento.
Desde su implementación en julio de 2020, el T-MEC estableció bases nuevas en comparación con su predecesor, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que estuvo vigente desde 1994. González enfatizó que las disposiciones clave de las reglas de origen se encuentran aún en un periodo de transición, sugiriendo que los beneficios derivados del T-MEC continúan materializándose.
Un punto crucial a considerar son los requisitos del Valor de Contenido Regional (VCR). Para los camiones pesados, el VCR actualmente exige un porcentaje de 64%, que alcanzará el 70% a partir del 1 de julio de 2027. Este ajuste se espera que impulse la producción de nuevas piezas dentro de la región, garantizando que se cumplan los estándares establecidos.
Asimismo, González mencionó el requisito relacionado con el acero fundido y vertido norteamericano, que también empezará a regir el 1 de julio de 2027. Esta norma requerirá que el 70% de las compras de acero por parte de los fabricantes de vehículos provenga de la región, beneficiando así a las acerías de Norteamérica, ya que exigirá que la fusión y mezcla inicial del acero se lleve a cabo en esta área.
De manera adicional, se prevé que los Regímenes Alternativos de Transición (RAT) para los fabricantes de vehículos ligeros concluyan este año, lo que permitirá observar cómo las cadenas de suministro se consolidan para modelos específicos.
La Comisión de Comercio Internacional (USITC) ha respaldado estas preocupaciones al confirmar en su Informe sobre las Reglas de Origen Automotriz del T-MEC que el impacto de estas regulaciones en la industria automotriz y en la economía estadounidense aumentará con el tiempo. Por ello, González ha abogado por la permanencia de los requisitos actuales, permitiendo así una evaluación adecuada de su efecto total.
Las cifras son reveladoras: en 2024, las importaciones estadounidenses de autopartes alcanzaron los 187,000 millones de dólares, de los cuales México representó un impresionante 42.7%, consolidándose como el principal proveedor de autopartes para Estados Unidos y un socio comercial clave.
En resumen, la INA ha manifestado su interés por conservar las actuales reglas de origen automotrices, argumentando que la evaluación de su impacto total es esencial para el futuro de la industria en la región. Los cambios en las normas originarias del T-MEC aún requieren tiempo para demostrar plenamente sus beneficios, y la voz de la INA se alza como un referente en este proceso.
(Actualización: datos corresponden a 2025-11-17 23:58:00)
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