La revista científica British Medical Journal (BMJ) ha difundido esta semana un comunicado en el que expresa su preocupación por el estudio que publicó sobre la utilización de una dosis inédita del fármaco proxalutamida en un paciente con la covid-19 en Brasilia. El tratamiento lo prescribió el endocrino Flavio Adsuara Cadegiani sin el debido respaldo científico y ético. El comunicado se publica después de que el país lo denunciara. La revista refuerza las preocupaciones planteadas por el Consejo Nacional de Salud (CNS) de Brasil sobre el experimento que dirigió Cadegiani, que habría utilizado el mismo medicamento con 645 cobayas humanas en tres Estados brasileños y puede haber provocado la muerte de 200 personas. Según la BMJ, estaría “entre las peores violaciones de la ética médica en Brasil”.
En el caso que se describe en el artículo, un paciente “en estado grave” infectado de coronavirus recibió una dosis de 600 miligramos de proxalutamida en el Instituto Corpometria, la clínica privada de Cadegiani en Brasilia. El medicamento, que se estudia para tratar el cáncer, no está autorizado en Brasil y el médico lo utilizó sin el consentimiento de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) y sin cumplir los requisitos básicos del Consejo Nacional de Ética en Investigación (CONEP). La dosis era superior a la registrada en cualquier otra web relevante de consulta de estudios científicos, como Clinical Trials y Pub Med.
El 17 de noviembre, la revista publicó un artículo titulado El ensayo experimental de una ‘cura para la covid-19′ es una de las peores violaciones de la ética médica en la historia de Brasil, dicen los reguladores, que también llama la atención sobre la investigación irregular con proxalutamida en Brasil. El texto cita no solo el caso de Brasilia, presentado por el país, sino también el experimento con 645 personas en los Estados de Amazonas, Santa Catarina y Río Grande del Sur, que es objeto de denuncias por parte del CNS y el CONEP.
“El ensayo clínico con proxalutamida ‘ignora casi todo el protocolo’ y puede haber contribuido a la muerte de 200 personas, revela el CNS, el organismo que regula la investigación clínica en Brasil”, dice el artículo. “Los médicos prescribían el tratamiento como si fuera un tratamiento médico ya establecido, afirmó el CNS, a pesar de que solo estaba aprobado para ensayos clínicos. El número de personas que tomaron el medicamento también fue mayor que el que estaba aprobado para la investigación”, continúa.
Como Cadegiani tampoco tenía autorización para utilizar el medicamento para tratar a un paciente en su clínica privada, el caso también se ha convertido en objeto de investigación por parte de Anvisa. La agencia ha manifestado que “ha identificado discrepancias en el proceso de importación de proxalutamida a Brasil y ha adoptado algunas medidas de investigación, que están en curso”. Sin embargo, también afirma que “teniendo en cuenta que el proceso de investigación administrativa aún está en curso —y es secreto— no es posible anticipar detalles sobre las medidas tomadas. Flavio Cadegiani también está entre las 80 sugerencias de denuncia del informe de la Comisión Parlamentaria de Investigación de la Pandemia por crimen contra la humanidad.
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