Las imágenes generadas por inteligencia artificial están generando un gran interés y preocupación entre usuarios y expertos. Su impresionante realismo ha dificultado la capacidad de diferenciarlas de las imágenes reales. A pesar de que muchas personas consideran que pueden identificarlas, un test diseñado por Microsoft ha revelado que solo un limitado número logra hacerlo con éxito.
Este test, denominado ‘Real Or Not?’, es una herramienta sencilla y gratuita que permite a cualquier usuario evaluar su habilidad para distinguir entre imágenes auténticas y aquellas creadas mediante inteligencia artificial. A través de una interfaz intuitiva, los participantes se enfrentan a un total de 15 imágenes aleatorias, de las cuales algunas son generadas por IA y otras son completamente genuinas. El objetivo es adivinar correctamente si cada imagen es real o artificial, haciendo clic en los botones correspondientes.
Al finalizar el test, se presenta un resumen de la puntuación y el porcentaje de aciertos. Lo fascinante de esta plataforma es que las imágenes son aleatorias, lo que permite a los usuarios jugar múltiples veces sin repetir las mismas imágenes.
Un estudio asociado a ‘Real Or Not?’ ha arrojado datos interesantes sobre la capacidad de los usuarios para distinguir entre imágenes verdaderas y aquellas generadas por inteligencia artificial. Con base en alrededor de 287,000 evaluaciones realizadas por más de 12,500 participantes de todo el mundo, la tasa de aciertos se ubicó en un 62%. Aunque este porcentaje podría parecer significativo, es notablemente inferior al 95% de precisión que alcanzan las herramientas de reconocimiento de inteligencia artificial.
Entre las imágenes que más confusión generan se encuentran los deepfakes, especialmente aquellas que presentan rostros humanos. Un preocupante 55% de los participantes no logró identificarlas correctamente. Esta tendencia se observa a pesar de que los deepfakes han ido evolucionando con el tiempo, resultando en versiones de calidad inferior respecto a las producidas por modelos más avanzados como ChatGPT o Gemini.
Adicionalmente, el estudio revela un hallazgo curioso: los usuarios tienden a confundir imágenes reales con aquellas generadas por IA, inclinándose a marcarlas como artificiales. Este fenómeno podría atribuirse a la incertidumbre que genera la autenticidad de las fotografías.
La información presentada corresponde al año 2025. La evolución en la tecnología de imágenes generadas por inteligencia artificial sigue en marcha, y es probable que las cifras y la percepción pública sobre esta herramienta se modifiquen con el tiempo. Sin duda, las implicaciones de esta tecnología repercuten en múltiples sectores, desde el arte hasta la comunicación, mostrando así un fenómeno que merece ser seguido de cerca.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


