En una noche marcada por la adversidad climática y la tensión en el Olímpico Universitario, los Pumas lograron un triunfo significativo que impulsa sus aspiraciones de Liguilla. A pesar de las inclemencias del tiempo, donde una torrencial lluvia dificultó el juego, los universitarios mostraron una tendencia ascendente, elevando su intensidad a medida que avanzaba el partido.
El encuentro, disputado ante más de 12,000 espectadores, comenzó con un par de fallas importantes de Robert Morales y Luciano Herrera, que evidenciaron la presión que los auriazules ejercían sobre el equipo visitante, los esmeraldas. La situación se complicó aún más cuando Cristian Calderón tuvo que abandonar el terreno por una molestia en la ingle, lo que llevó al técnico Esteban Solari a hacer ajustes, aunque el ingreso de Ángel Azuaje resultó en un amonestación por su llegada anticipada al campo.
Con la lluvia arremetiendo en el Olímpico, los Pumas se asentaron y empezaron a generar un mayor volumen de juego. No obstante, el gol parecía esquivo, con el esférico atorándose en varias ocasiones y un campo que no colaboraba con el juego fluido que necesitaban. Fue hasta el minuto 44 que, tras un cabezazo de Juninho asistido por Rodrigo López, los universitarios lograron abrir el marcador, llevando alivio al banquillo local antes del descanso.
Sin embargo, el ímpetu no se mantuvo al reiniciar el segundo tiempo. A solo siete minutos de la reanudación, Alfonso Alvarado niveló el marcador para León, aprovechando un error de Nathan Silva. La frustración entre los aficionados aumentó, manifestándose en cánticos dirigidos al vicepresidente deportivo del Club Universidad, aunque el técnico Solari parecía no ser el foco de las críticas esta vez.
Con el empate, León estuvo cerca de dar la vuelta al partido, pero Diber Cambindo disparó al poste, una oportunidad que pudo cambiar el rumbo del encuentro. Los Pumas respondieron con determinación, y al minuto 69, Morales anotó nuevamente, esta vez a pase de Luciano Herrera, reavivando las esperanzas de la afición.
En los minutos finales, con el marcador a favor, Solari hizo cambios estratégicos al introducir a Israel Luna, “Coco” Carrasquilla y Jesús Rivas para cerrar el partido. La expresión de alegría de los 12,067 asistentes se desbordó al minuto 87, cuando Pedro Vite selló la victoria con un potente disparo de media distancia que encontró el fondo de la red.
Con este triunfo, los Pumas alcanzan 11 puntos, posicionándose en la zona de Liguilla, una señal clara de que el equipo está recuperando su forma y cohesión. En un encuentro donde la adversidad y la presión se hicieron presentes, los auriazules demostraron que, con esfuerzo y determinación, pueden superar cualquier obstáculo.
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