Tras meses de incertidumbre y restricciones, NVIDIA ha logrado que el Gobierno de Estados Unidos autorice nuevamente la venta de su GPU H20 en China, lo que supone un respiro para la compañía y un movimiento clave para mantener su presencia en uno de sus principales mercados. La decisión llega tras la reunión entre Jensen Huang, CEO de NVIDIA, y Donald Trump, quien ha retomado influencia política tras su victoria en las primarias republicanas.
China, un mercado clave que NVIDIA no puede permitirse perder
Durante el último ejercicio fiscal (cerrado el 26 de enero de 2025), China representó el 13 % de los ingresos globales de NVIDIA, con más de 17.000 millones de dólares. Solo Estados Unidos y Taiwán superan esa cifra. Según las estimaciones de la propia empresa, la prohibición de exportar chips avanzados de IA al país asiático podría costarle 15.000 millones de dólares en 2025.
El mercado chino ha demostrado una buena acogida incluso para versiones recortadas de sus chips. La GPU H20, diseñada para cumplir con las restricciones impuestas por el Departamento de Comercio, experimentó un crecimiento de ventas del 50 % trimestre a trimestre desde su introducción a mediados de 2024, pese a sus prestaciones limitadas frente a otros chips de la compañía.
Una breve prohibición, una gran pérdida
Todo cambió en abril de 2025, cuando el Departamento de Comercio endureció las restricciones, bloqueando incluso la venta de la H20. Las consecuencias fueron inmediatas: las acciones de NVIDIA cayeron un 6 % en Bolsa, y clientes estratégicos como Tencent, Alibaba y ByteDance quedaron en suspenso. La presión empresarial, sumada a la gestión diplomática directa de Huang, ha surtido efecto.
Ahora, NVIDIA afirma que el Gobierno de EE. UU. ha prometido conceder las licencias necesarias y espera iniciar las entregas “muy pronto”. Este paso no solo recupera ingresos perdidos, sino que permite a NVIDIA proteger su cuota frente a rivales locales como Huawei o Moore Threads, que buscan ganar terreno en el emergente sector de la IA.
Una nueva GPU en camino para consolidar su dominio
En paralelo, NVIDIA ya prepara su próximo movimiento estratégico: TSMC ha comenzado la fabricación de una nueva GPU IA basada en la microarquitectura Blackwell, pensada específicamente para el mercado chino y diseñada para cumplir con las restricciones actuales. Este nuevo chip será menos potente que la H20, pero también más accesible: costará entre 6.500 y 8.000 dólares, frente a los 10.000–12.000 dólares de la H20.
Aunque NVIDIA aún necesita la aprobación del Departamento de Comercio para exportar este nuevo chip, su desarrollo refleja una estrategia clara: no abandonar el mercado chino, aunque implique rediseñar productos, recortar potencia y ajustar márgenes.
¿Una victoria temporal?
La vuelta de la H20 a China supone una victoria táctica para NVIDIA, pero el conflicto geopolítico y tecnológico entre EE. UU. y China sigue latente. La presión regulatoria podría volver en cualquier momento. Aun así, este episodio demuestra que, cuando hay tanto dinero en juego, incluso las prohibiciones más férreas pueden reabrirse… al menos, parcialmente.
NVIDIA, decidida a no perder uno de sus mercados clave, ha optado por adaptarse, negociar y rediseñar. Con ello, envía un mensaje claro: la inteligencia artificial no entiende de fronteras, pero los chips sí. Y mantenerse en la carrera global requiere algo más que potencia computacional. Requiere diplomacia, estrategia y, en ocasiones, concesiones.
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