Emprender en México atraviesa tiempos desafiantes. Según las cifras de la Asociación de Emprendedores de México (Asem), el tiempo promedio necesario para que un emprendimiento alcance la rentabilidad ha pasado de 1.5 años a 1.8 en 2023, y se proyecta que subiría a 2.4 años para 2025. Este cambio significativo pone de manifiesto la creciente complejidad del panorama empresarial en el país.
Juan Carlos Cante, presidente del Consejo de la Asem, subraya que el escaso conocimiento sobre el mercado y la falta de análisis financiero son aspectos cruciales que complican el proceso. De hecho, un alarmante 28% de las empresas no cuenta con una planificación financiera adecuada, ya sea por desconocimiento o por carencia de personal especializado.
Como parte de las conmemoraciones del Día Mundial del Emprendimiento, celebrado el 16 de abril, Cante destaca que los emprendedores enfrentan una serie de retos, siendo la falta de análisis de costos y de comprensión del mercado los más destacados. La problemática es evidente: la falta de liquidez representa la principal causa de fracaso, con 26.5% de los negocios cerrando por esta razón. A menudo, las empresas lanzan productos sin investigar debidamente el entorno, lo que resulta en decisiones económicas perjudiciales.
El fenómeno del emprendimiento revela diferencias de género interesantes. Las emprendedoras tienden a reducir precios por temor a que sus productos sean percibidos como costosos, lo que puede llevar a pérdidas. En contraste, los emprendedores hombres suelen tomar riesgos más altos, fijando precios superiores que podrían dificultar las ventas.
La situación no es solo un desafío, sino también una oportunidad para la población joven. La Asem señala que la edad promedio para fundar una empresa ha disminuido, pasando de 33.4 años en 2023 a 31.8 años para 2025. Este cambio refleja un acceso mejorado a la información y a los mercados, además de la creciente desconfianza en el empleo tradicional como garantía de éxito.
Pese a los retos, los emprendimientos pueden ser una fuente de crecimiento personal y profesional. Para aquellos que consideran iniciar un negocio, es vital investigar la viabilidad del producto y la competencia. Cante enfatiza la necesidad de revisar la propuesta de valor y considerar todos los costos fijos, como servicios básicos, que a menudo se pasan por alto en la planificación.
Finalmente, aunque el camino del emprendimiento está lleno de dificultades, también ofrece la posibilidad de generar un impacto positivo en la economía, siempre y cuando los nuevos emprendedores se preparen adecuadamente y cuenten con la información necesaria para llevar sus ideas a la realidad.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


