Quienes pasan la mayor parte del día sentados debido al trabajo corren el riesgo de padecer problemas de circulación, várices y en casos más graves la formación de trombosis venosa profunda (TVP).
De acuerdo con especialistas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, explican que una trombosis venosa profunda se trata de la formación de un coágulo sanguíneo dentro de una vena profunda, el cual es muy peligroso porque es capaz de desprenderse a cualquier parte del cuerpo, ocasionando graves problemas de salud. Un diagnóstico temprano y el tratamiento pertinente, pueden ayudar a prevenir las complicaciones.
La trombosis en el interior de una vena profunda es un fenómeno que se puede comparar al de la leche cuando se convierte en yogur: la sangre se solidifica y dificulta o impide su circulación habitual.
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Cuando existe una reducción del flujo sanguíneo, por ejemplo, por un trombo, ocurre una disminución de la cantidad de oxígeno y nutrientes en la zona, lo cual puede llevar a consecuencias en los tejidos y órganos, entre las más graves, la necrosis.
El sitio especializado Top Doctors España, señala que esta reducción del flujo sanguíneo es llamada isquemia, la cual puede ser provocada por una trombosis.
Si bien en etapas tempranas puede restaurarse el flujo sanguíneo con diferentes procedimientos, como la angioplastia, el bypass arterial o coronario, y la administración de fármacos trombolíticos, en ocasiones es necesaria una amputación por las lesiones isquémicas irreversibles.
La amputación de la pierna se realiza con mayor frecuencia para eliminar tejido muerto, úlceras dolorosas, tumores o tejido con una irrigación sanguínea inadecuada. Una de las causas más frecuentes de irrigación sanguínea es el estrechamiento de las arterias de las piernas, que representa aproximadamente el 70 por ciento de las amputaciones.
La sangre no solamente puede trombosarse en las venas profundas de las piernas. También puede hacerlo en las venas profundas de los brazos, en las venas del abdomen y en las venas superficiales de los brazos o las piernas.
Tratamiento para la trombosis venosa profunda
De acuerdo a los National Institutes of Health de Estados Unidos informan que al detectar una trombosis venosa profunda es evitar que el coágulo crezca, además de prevenir que se desprenda y viaje a los pulmones. Por lo tanto, existen diferentes opciones de tratamiento.
Entre estos, se encuentran medicamentos como los anticoagulantes o diluyentes de la sangre, que ayudan a que los coágulos no aumenten de tamaño, además de reducir el riesgo de nuevos coágulos.
Otra opción son los trombolíticos, recetados en caos graves de trombosis o embolia pulmonar, para disolver los coágulos. Por otro lado, en quienes no pueden recibir anticoagulantes, se introduce un filtro en la vena cava, para evitar que los coágulos que se liberen lleguen a los pulmones.
Finalmente, se recomienda el uso de medias de compresión para prevenir la hinchazón por la trombosis y reducir las probabilidades de que la sangre se acumule y coagule.
¿Cómo prevenir?
La doctora Norma Candelaria López Santiago, integrante del Subcomité Académico de Hematología de la Facultad de Medicina de la UNAM dan estos consejos para prevenir la trombosis venosa profunda:
– Moverse tan pronto como sea posible después de haber estado en cama durante
Después de permanecer sentado por mucho tiempo, como ocurre durante un viaje de más de 4 horas:
– Levántese y camine cada 2 o 3 horas.
Mientras esté sentado ejercite las piernas de la siguiente manera:
– Levante y baje los talones manteniendo las puntas de los pies en el suelo.
– Levante y baje las puntas de los pies mientras mantiene los talones en el suelo.
– Apriete y afloje los músculos de las piernas.
– Use ropa suelta.
– Se puede reducir su riesgo al mantener un peso saludable, evitar la vida sedentaria.


