Juan Martín Del Potro regresa al US Open, el escenario donde alcanzó su gloria en 2009 al vencer a Roger Federer, y lo hace ahora como comentarista de ESPN Latinoamérica. A sus 37 años, sigue siendo el último campeón de Grand Slam que no nació en Europa, y su presencia evoca recuerdos de una era dorada en el tenis.
En una conversación reciente, ‘Delpo’ se mostró entusiasta por estar de vuelta en Nueva York, rodeado de la nueva generación de tenistas. “Mi trabajo es ahora diferente”, comentó sobre su debut como comentarista, un nuevo reto que asegura enfrentar con ilusión. Sintonía especial con el evento, ya que el año pasado participó en una exhibición de leyendas, lo que le permitió reconectar con el ambiente del torneo.
Sobre su salud, Del Potro confesó que ha optado por una vida menos activa para evitar el dolor crónico que le han causado diversas lesiones en la rodilla. “No hago muchas cosas de deporte porque es la única manera de no sentir dolor”, declaró, refiriéndose a la necesidad de evitar las infiltraciones previas necesarias para competir. A pesar de sus limitaciones, intenta mantener una buena alimentación y está trabajando con un psicólogo para lidiar con la frustración de no poder jugar.
La conversación también abordó la preocupación por las numerosas lesiones en el circuito actual, citando casos recientes como los de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner. Del Potro subrayó la agresividad del tenis como un factor de riesgo, y apoyó la decisión de Alcaraz de tomarse el tiempo necesario para recuperarse, una estrategia que él lamenta no haber seguido en su momento.
Al hablar sobre el futuro del tenis en Sudamérica, Del Potro se mostró optimista. Resaltó la pasión única de los aficionados de la región, que sigue siendo un motor importante para el desarrollo del deporte. “La pasión de nuestros aficionados nadie la va a matar”, afirmó con convicción, incluso frente al creciente dominio de torneos en otras regiones, como el Golfo Pérsico.
Acerca de los jóvenes talentos, nombró a Sebastian Korda y Rafa Jódar como jugadores que poseen un estilo de juego similar al suyo. “Me gustan este tipo de jugadores que son altos y que le pegan duro desde el fondo”, comentó, mientras observaba el potencial que tienen para ascender en el ranking.
También reflexionó sobre su cercana relación con Novak Djokovic, quien atraviesa cambios en su rendimiento a medida que se acerca el final de su carrera. Del Potro destacó la importancia de apreciar a estas leyendas mientras aún compiten, ya que el día que se retiren dejarán un vacío en el mundo del tenis.
Al cierre de la entrevista, Del Potro se mostró emocionado ante la perspectiva de jugar un último partido, eligiendo a Alcaraz sobre Sinner debido a la conexión que siente con el joven español. “Me encantaría jugar una exhibición con él y le pediría que me dejara ganar”, concluyó con una sonrisa, dejando entrever su amor por el deporte y la alegría de seguir conectado con el mundo del tenis.
Estos comentarios de Del Potro, actuales hasta el 10 de septiembre de 2026, reflejan no solo su adaptación a una nueva etapa en su vida, sino también su profunda espiritualidad como embajador del tenis, manteniendo viva la llama de la pasión que lo llevó a la cima.
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