Jon Rahm ha protagonizado una actuación notable en la segunda ronda del British Open, que se celebra en Royal Birkdale. El golfista español, conocido como el ‘León de Barrika’, firmó una tarjeta de 67 golpes y se sitúa a solo cuatro del líder Lucas Herbert. Rahm dejó una impresión positiva con su desempeño en los tres hoyos finales, donde logró dos birdies, aunque falló un putt relativamente fácil en el hoyo 18 que podría haber mejorado aún más su registro.
Sin embargo, su jornada no estuvo exenta de contratiempos. Antes de su brillante cierre, el jugador tuvo dos salidas desafortunadas, que lo llevaron a frustrarse y, en un momento de impaciencia, lanzar su hierro 6 al aire durante el hoyo 15. Este gesto le valió una advertencia por parte de un árbitro, quien le informó en el hoyo 17 sobre el ‘warning’ recibido. Aunque no ha sido penalizado con golpes, una reincidencia podría acarrear sanciones en sus futuras presentaciones.
Rahm se mostró reflexivo sobre su episodio, indicando ante los medios: “Cuando tiré en el palo en el 15 me dieron un ‘warning’. Casi prefiero haberlo reservado para algo que mereciera más la pena”. A pesar de esta distracción, Rahm consideró que dicha experiencia le había beneficiado al espabilarse en el juego. “El fallo del 15 hizo que espabilara”, afirmó.
Sobre su rendimiento en la ronda, el golfista expresó satisfacción, aunque lamentó no haber embocado algunos putts cortos. “Los últimos tres hoyos los jugué muy bien, y espero seguir así este fin de semana. Siento que de tee a green no habrá muchos jugadores que estén jugando mejor que yo”, agregó, enfatizando la necesidad de mejorar su precisión en los putters.
En cuanto a las novedades del torneo, Bryson DeChambeau ha sido objeto de controversia al recibir una penalización de dos golpes durante su segunda ronda. El golfista estadounidense, tras errar su golpe de salida en el hoyo 5, fue sancionado por mejorar las circunstancias de su bola al pisotear el rough, lo que despejó su camino para el swing. DeChambeau, que previamente había logrado una tarjeta de 66 golpes (-4), vio cómo su puntuación se modificaba de un bogey a un triple bogey (7), lo que lo relegó al quinto lugar empatado en la clasificación.
Con un entorno complicado y la presión del torneo intensificada, Rahm y DeChambeau se erigen como ejemplos de cómo la tensión del golf de élite puede influir tanto en el rendimiento como en la conducta dentro del campo. A medida que avanza el British Open, seguidores y competidores observarán de cerca cómo se desarrolla la competición en los próximos días.
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