El escenario del Festival Ravinia ha cobrado una nueva vida tras una renovación de $70 millones que promete transformar la experiencia tanto para músicos como para el público. Durante un ensayo reciente, el chelista Brant Taylor notó una diferencia significativa en el ambiente sonoro: “Antes, tenía que usar protectores auditivos con frecuencia, pero ahora el escenario se siente más claro y suave”, comentó.
Ubicado a aproximadamente 40 kilómetros al norte de Chicago, el Ravinia Festival, hogar del Chicago Symphony Orchestra, inicia su temporada este sábado bajo la dirección de la maestra Marin Alsop, quien se presentará junto a destacados artistas como el pianista Yunchan Lim y la flautista Lizzo. Con una capacidad que ha sido ajustada de 3,350 a 2,840 asientos para mejorar la comodidad y cumplir con las normativas de accesibilidad, la renovada paviión estará lista para albergar a hasta 12,758 asistentes en este espacio icónico de Highland Park, Illinois.
Desde su apertura en 1904, Ravinia ha sido un punto de encuentro para la música, con su primer pabellón erigido en 1905. A pesar de que este original fue consumido por un incendio en 1949, su sucesor sirvió hasta las modificaciones del nuevo diseño, inspirado en patrones geométricos Arts and Crafts, que ahora adornan el techo y las paredes del escenario. Este año, con la colaboración de Threshold Acoustics, se tomaron en cuenta las opiniones de músicos como Taylor y la flautista Jennifer Gunn para lograr un sonido que sea más equilibrado y placentero.
La maestra Alsop, quien se convirtió en directora principal del festival en 2020, enfatizó su deseo de mejorar la acústica del lugar, señalando que en algunos momentos el sonido de los metales podía ser desproporcionadamente fuerte. “Esperamos que se haya trabajado en la difusión del sonido para evitar esos puntos calientes”, especificó antes de dirigir su primera práctica de la temporada con la Sinfonía No. 6 de Mahler. Según sus observaciones durante el ensayo, las mejoras acústicas parecen haber logrado el objetivo de mitigar las variaciones en la calidad del sonido en el escenario.
Con una programación que incluye 94 eventos y la venta de 335,500 boletos para toda la temporada 2025, el festival promete una diversidad musical que va desde grandes bandas de rock hasta cine clásico con acompañamiento orquestal. Michael Barnes, de Lohan Architecture, explicó que la renovación del pabellón fue diseñada para ser flexible, adaptándose a la variabilidad de actuaciones que son un sello del festival.
El presidente de Ravinia, Jeffrey Haydon, quien asumió el cargo en 2020, aportó su experiencia adquirida en otros festivales al plan de reconstrucción. Un espacio adicional se creó bajo el área de asientos, que incluirá un vestuario para las músicos, áreas de almacenamiento para instrumentos, y prácticas, todo con el fin de optimizar el funcionamiento del festival.
En contraste con la vida habitual en los auditorios, la atmósfera de Ravinia es más relajada y familiar durante los meses de verano. “Las personas vienen con sus picnics y muchos músicos traen a sus familias. El ambiente es más receptivo y relajado”, concluyó Alsop, reafirmando el valor de este evento cultural que ha perdurado por más de un siglo.
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