En un panorama financiero marcado por la fluctuación, el crédito de la banca comercial al sector privado ha mostrado señales de recuperación tras varios meses de desaceleración. Según los últimos datos del Banco de México (Banxico), en julio se observó un crecimiento significativo del 6.1% en el crédito bancario vigente en comparación con el año anterior, superando el 5.2% registrado en junio. Este crecimiento llevó el saldo total de la cartera a más de 7.06 billones de pesos.
En el inicio de este año, el crecimiento había alcanzado un notable 10.1%, pero desde febrero comenzó una tendencia a la baja, con cifras mensuales que cayeron a 5.2% en junio. Sin embargo, en julio, el sector comenzó a mostrar un renovado dinamismo.
Entre los distintos tipos de crédito, el sector de consumo ha destacado como el que más creció, registrando un aumento del 9.8% en comparación con el julio anterior. Esto representa una mejora respecto al 8.9% de junio, con saldos que superan los 1.77 billones de pesos. Dentro de este segmento, las tarjetas de crédito subieron un 8.6%, los préstamos personales un 9.7% y los créditos para bienes de consumo duradero se dispararon un 18.7%, impulsados principalmente por el crédito automotriz, que creció un asombroso 19.9%.
En cuanto a los créditos para vivienda, también se notó una ligera mejora, alcanzando un crecimiento del 2.2% en julio, en comparación con el 1.5% del mes anterior, acumulando un saldo superior a 1.45 billones de pesos. Mientras tanto, la financiación para empresas y personas físicas con actividad empresarial registró un crecimiento del 6.5%, alcanzando más de 3.68 billones de pesos.
Ante este panorama, la Asociación de Bancos de México (ABM) se muestra optimista. A pesar de un entorno económico que presenta desafíos, se prevé que el crédito al sector privado mantenga su crecimiento en el resto del año. Las proyecciones de la ABM sugieren un incremento del 4.6% en términos reales y del 8.8% en términos nominales para 2025. Emilio Romano, presidente de la ABM, ha expuesto que esta tendencia de crecimiento crediticio es una indicación positiva para la economía.
El incremento en el crédito destinado a bienes de consumo duradero, que ha sido fundamental para reactivar este sector, refleja un dinamismo que podría ser crucial en el contexto de la economía de 2025. Así, mientras el país navega por un entorno de desaceleración, el resurgimiento del crédito puede proporcionar un cierto alivio y un rayo de esperanza para el crecimiento económico en los próximos meses.
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