Una macrooperación internacional coordinada por Europol ha sacado a la luz una inquietante red de agresores sexuales que aprovechaban la sumisión química para perpetrar sus crímenes. Esta investigación, que se ha llevado a cabo en siete países, incluyendo España, ha resultado en 57 detenciones y ha permitido identificar a 158 víctimas.
El operativo, que representa un hito en la lucha contra este tipo de violencia sexual, se inició tras el impacto del caso de Gisèle Pelicot. Su denuncia destacó una forma de agresión que se aleja de ser un fenómeno aislado. En España, esta pesquisa ha sido denominada ‘Operación Hipnos’, un nombre que alude al dios griego del sueño, y ha revelado la existencia de una comunidad de aproximadamente 270 individuos que intercambiaban información sobre cómo sedar a sus víctimas, eludir controles policiales y compartían imágenes y videos de las agresiones. En total, seis personas han sido arrestadas en nuestro país.
La investigación, dirigida por la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido y apoyada por las autoridades de Alemania y numerosas fuerzas de seguridad de Estados Unidos, Brasil, Canadá, Francia, Hungría y los Países Bajos, ha producido más de 210 informes de inteligencia. Estos informes han dado lugar a al menos 14 investigaciones independientes. Los responsables de la operación advierten que estos delitos suelen ocurrir, en muchas ocasiones, dentro de relaciones de pareja estable, permitiendo que abusos permanezcan ocultos durante años sin que las víctimas sean conscientes de su situación. Según Europol, los agresores utilizaban aplicaciones de mensajería cifrada y grupos privados para intercambiar experiencias, acceder a sustancias para facilitar los crímenes y cultivar comportamientos delictivos.
Nigel Leary, subdirector de la NCA, ha subrayado que las agresiones sexuales facilitadas por drogas han dejado de ser líneas aisladas de crimen y se han convertido en actividades cada vez más organizadas que operan a través de plataformas digitales, extendiendo su alcance más allá de las fronteras nacionales. En esta línea, Siobhan Blake, responsable de casos de violación y delitos sexuales graves del Servicio de la Fiscalía de la Corona británica, ha calificado estos hechos como “algunos de los más horribles” que ha presenciado en su carrera, advirtiendo que muchas víctimas sufrieron abusos en entornos supuestamente seguros, como sus propios hogares.
La investigación también ha sido impulsada por otra víctima que, tras conocer el caso de Gisèle Pelicot, empezó a sospechar que podía estar viviendo una experiencia similar y finalmente decidió denunciar. Este paso fue crucial para el desarrollo de la operación internacional. El ‘caso Pelicot’, que conmocionó a Francia en 2024, resultó en la condena de Dominique Pelicot a 20 años de prisión por haber drogado repetidamente a su esposa para facilitar agresiones sexuales durante años, así como la condena de medio centenar de personas involucradas.
Datos correspondientes a 2026-07-04 01:45:00.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


