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Redes sociales: tácticas de grupos armados en Colombia

por en TecnologíaTiempo de lectura: 3 min

En el panorama actual de Colombia, las nuevas tecnologías se han convertido en herramientas estratégicas en manos de diversos actores, incluyendo grupos armados al margen de la ley. Estas organizaciones han adaptado sus métodos operativos al entorno digital, utilizando plataformas como TikTok y WhatsApp para alcanzar sus objetivos políticos y sociales.

TikTok, conocido principalmente por su contenido creativo y entretenido, ha sido adoptado por estos grupos como un vehículo para la propaganda política. A través de videos cortos, se presentan narrativas que glorifican su causa, utilizando una estética y un lenguaje que resuena con los jóvenes, quienes son una parte crucial de su audiencia. Este uso de TikTok no solo busca atraer nuevos reclutas, sino también modificar la percepción pública de estos grupos, presentándolos como alternativas viables en un contexto de desconfianza hacia las instituciones tradicionales.

Por otro lado, WhatsApp ha emergido como una herramienta para el control social. Las organizaciones armadas utilizan esta plataforma de mensajería instantánea para difundir información, ejercer presión y mantener un sistema de vigilancia sobre la población. A través de grupos privados, se comparte información sobre la situación de seguridad, se circulan amenazas y se ofrece una especie de "orden" que busca mantener el control en diversas comunidades. Este modus operandi pone de relieve el poder que tienen estas plataformas en la gestión de la comunicación y la diseminación de ideologías.

El fenómeno no solo se limita a las redes sociales; también involucra una comprensión más amplia de la narrativa que se desea construir. A medida que estos grupos militarizados se infiltren en las plataformas populares, es crucial que se mantenga un análisis crítico sobre el contenido que consumimos y la manera en que se presenta la información. La interacción constante entre los usuarios y el contenido generado por estos actores recalca la necesidad de promover una alfabetización mediática efectiva, que permita discernir entre la información legítima y la propaganda.

En este entorno, el papel de la sociedad civil, así como el de los gobiernos locales y nacionales, es fundamental. La respuesta a esta estrategia de comunicación debe implicar tanto la creación de contranarrativas sólidas, que desafíen las ideologías difundidas por los grupos armados, como la implementación de políticas efectivas que busquen debilitar sus estructuras operativas.

A medida que las redes sociales continúan evolucionando, el reto de enfrentar la manipulación y el uso indebido de estas plataformas por parte de grupos armados se vuelve cada vez más complejo. La habilidad de estos actores para adaptarse rápidamente a nuevas tendencias digitales revela una realidad inquietante: la lucha por el control de la narración social se está librando en el ámbito virtual, y es imperativo que la sociedad esté preparada para contrarrestar estos esfuerzos con información y educación. En este sentido, el futuro de Colombia dependerá de su capacidad para enfrentar estos desafíos con innovación y resiliencia.

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Datos basados en información reportada originalmente por elpais.com.

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