Una economía que no invierte adecuadamente en capital, incluyendo planta, maquinaria, equipos e infraestructura, experimenta un estancamiento en su productividad total. Este es el caso de la economía mexicana, que enfrenta un crecimiento casi nulo, lo cual impide la formalización de los nuevos integrantes de la fuerza laboral. Esto afecta gravemente a los trabajadores del sector privado, quienes carecen de acceso a servicios básicos de seguridad social, salud, y ahorro para el retiro, entre otros beneficios.
En ausencia de un seguro de desempleo, como es el caso en México, aquellos que no logran emplearse en el sector formal se ven forzados a entrar en la informalidad. Esto implica laborar en empresas que no están registradas ante las autoridades fiscales y de seguridad social, lo que a su vez perpetúa un ciclo de precariedad.
Los recientes datos del INEGI de julio de 2025 reflejan esta preocupante realidad:
A. La Población Económicamente Activa (PEA) llegó a 62.5 millones, en comparación con 62.1 millones en julio de 2024.
B. La población ocupada alcanzó 60.8 millones, subiendo desde 60.3 millones el año anterior.
C. La tasa de desempleo se ubicó en 2.8%, lo que representa 1.7 millones de personas, con un aumento a 2.9% (1.8 millones) en el año anterior.
D. De la población ocupada, 34.1 millones (56.1% del total) carececían de acceso al sistema de seguridad social, comparado con 32.9 millones (54.5%) el año anterior.
E. La población en el sector informal llegó a 18.2 millones (29.9% del total), en comparación con 16.8 millones (27.9%) en julio de 2024.
Estas cifras evidencian que la falta de crecimiento económico en México no solo limita la creación de empleos formales, sino que también aumenta la cantidad de trabajadores sin acceso a la seguridad social y en la informalidad.
Diversos factores explican esta situación en el mercado laboral, que es un reflejo directo de la baja tasa de inversión y crecimiento económico. Uno de los factores más preocupantes es el deterioro del Estado de derecho y la incertidumbre jurídica. Las modificaciones arbitrarias a leyes y la eliminación de organismos autónomos han generado un clima desfavorable para la inversión.
Además, una regulación laboral excesiva y poco eficiente encarece la creación de nuevos empleos formales. La carga impuesta por las prestaciones laborales y las contribuciones al sistema de seguridad social actúan como un impuesto implícito, provocando un menor salario neto para los trabajadores.
Otro factor crítico es la calidad del capital humano. Muchos egresados del sistema educativo público carecen de las habilidades necesarias para insertarse de manera productiva en el mercado laboral formal. Sin un cambio en estos aspectos, la economía mexicana seguirá condenando a sus trabajadores a empleos en la informalidad, con salarios bajos y poca productividad, lo que a su vez obstaculiza el crecimiento económico general del país.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


